La prestigiosa Online News Association (ONA) ha concedido dos premios a The Guardian por la publicación en exclusiva y el tratamiento informativo de uno de los principales casos de espionaje masivo de los últimos años.

Desde principios de junio, la cabecera británica comenzó a publicar una serie de artículos sobre las irregularidades llevadas a cabo por la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA) basados en los documentos entregados por el ex analista de la agencia, Edward Snowden. Según esta fuente, desde la NSA se espiaron reuniones secretas de gobiernos aliados y millones de correos electrónicos o llamadas telefónicas.

Anteriormente, el propio The Guardian junto a diarios como The New York Times o El País ya había publicado información sobre los documentos del Departamento de Estado estadounidense filtrados por Wikileaks. Entre los antecedentes, tampoco podemos olvidar el caso de espionaje a celebridades británicas por parte de los medios propiedad de Rupert Murdoch.

El artífice de la noticia del año es el columnista Glenn Greenwald, quien se ha visto catapultado al éxito y recientemente ha anunciado su intención de abandonar The Guardian para encabezar un jugoso proyecto periodístico patrocinado por el fundador de eBay, Pierre Omidyar.

Los periodistas implicados en la elaboración de la noticia relataron que, antes de su publicación se vieron obligados a trabajar en una sala sin teléfonos ni ordenadores para proteger a la fuente y garantizar la exclusiva. Entre las lecciones aprendidas tras este caso, queda patente la la necesidad de proteger el proceso de gestación de este tipo de noticias y la importancia de elaborar informaciones en lugar de limitarse a filtrar documentación.

Carolina Fernández

Profesora Doctor de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanidades en la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA).

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