La historia de la arqueología es una disciplina reciente. Su radio de acción sigue siendo limitado y aún somos pocos los que nos dedicamos a reconstruir los hechos de una disciplina (historiografía) a menudo condicionada por modelos teóricos apriorísticos o contaminada por ideologías tendenciosas. Ni siquiera “el primer mundo de la arqueología” (Alemania, Inglaterra, Francia, Estados Unidos…) cuenta con una conciencia arqueológica consolidada. Archivos de primera línea mundial aguardan todavía la visita de investigadores que pongan en valor sus legajos y le den vida a toda esa galaxia documental que permanece aún inédita. Un buen ejemplo es la Staatbibliothek de Berlín. En sus fondos se custodian las cartas que ilustres arqueólogos – como el alemán Emil Hübner – se intercambiaron con colegas de otros países. El “archivo Hübner”, obviamente, no consta de cartas escritas por Hübner sino cartas escritas por otros arqueólogos, editores, humanistas, políticos, etc. recibidas tiempo atrás por Hübner, en las que puede reconstruirse la temática de la relación epistolar. En la actualidad, la correspondencia de Hübner (que pasó largas temporadas en la España de la segunda mitad del XIX documentando y recogiendo datos de epigrafía latina) con arqueólogos españoles ya está siendo estudiada. Pero sorprendentemente la relación de Hübner con arqueólogos británicos (contenida también en la Staatbibliothek de Berlín) no ha sido abordada por ningún especialista anglosajón ni alemán. Es por eso que asumiré como reto propio estudiar la correspondencia de Emil Hübner con arqueólogos británicos a través de las cartas custodiadas en la Staatbibliothek de Berlín. Hübner viajó en varias ocasiones a Gran Bretaña para documentar y registrar epígrafes latinos. Su gran mentor, Theodor Mommsen, había liderado, desde 1854, la edición del Corpus Inscriptionum Latinarum: gran proyecto que tenía como objetivo documentar la epigrafía latina de las distintas provincias romanas. Y Mommsen eligió a Hübner para cubrir la epigrafía de Hispania y Britannia. A través del citado archivo podrá estudiarse la relación de Hübner con sus corresponsales británicos, con colegas arqueólogos de las islas británicas y con todos aquellos personajes de interés que nos ayuden a comprender las sinergias creadas entre el arqueólogo alemán y sos contemporáneos. De salir adelante, el proyecto contaría con una subvención del “Instituto Arqueológico Alemán de Madrid”, con quien me une una estrecha vinculación a través de la “Asociación de Amigos del Instituto Arqueológico Alemán”. Esperemos que haya fumata blanca.

Daniel Casado Rigalt, 28 de mayo 2013