Hasta hace unos años, el modelo socio-sanitario de atención a las personas mayores era un modelo que se centraba en la prestación de servicios integrales dirigidos a la persona mayor para atender sus necesidades básicas. Este modelo, aún en la práctica mayoritariamente, ha ido avanzando hacia un modelo más centrado en la persona, valorando no sólo los déficits en las personas mayores, sino que también y, por encima de todo, sus potencialidades y sus gustos. Este nuevo modelo emergente es el denominado Modelo de Atención Centrado en la Persona (ACP).

Los anteriores modelos de atención más tradicionales conllevaban procedimientos más generales y un objetivo de clasificación para la posterior ubicación de las personas atendiendo a sus necesidades derivadas de patologías, déficits y necesidades al que se asociaba un determinado grado de dependencia. Por el contrario, este nuevo modelo es más singular, ya que se basa, sobre todo, en el reconocimiento del valor de las capacidades presentes en las personas y que fomenta la autodeterminación de éstas en todo momento.

Este modelo se sustenta en un alto grado de profesionalización de las personas encargadas de la atención-relación con la persona mayor, buscando fundamentalmente fomentar las capacidades personales, sobre todo a la hora de utilizar una comunicación directa y personalizada que facilite el auto-control y el desenvolvimiento de las personas en su día a día, para así, poder desarrollar un envejecimiento más saludable que optimice al máximo las individualidades y los deseos de la persona mayor.

La nueva perspectiva a desarrollar por los diferentes profesionales gerontólogos, tiene también como objetivo ofrecer, fundamentalmente, un apoyo a la persona mayor en su entorno cotidiano, poniendo en práctica intervenciones y actividades que sean significativas para la persona, fomentando las relaciones personales y familiares, la cercanía a la comunidad y, sobre todo, poniendo en la práctica una flexibilidad que atienda las singularidades de la persona en la organización de su atención, aspecto que resulta bastante contradictorio en estos tiempos tan impersonales que vivimos.

Un modelo Integral Centrado en la Persona se sustenta en los siguientes valores:

1. Promoción de la autonomía. Apoyo para tomar decisiones y tener un control en su vida diaria

2. Protección y seguridad

3. Cuidados Sanitarios

4. Cuidados personalizados

5. Fomento de la independencia

6. Trato respetuoso (intimidad, identidad personal, proyecto vital propio, creencias, etc.)

7. Oportunidades de contacto e integración social

8. Estímulo a la realización personal

9. Participación en actividades gratificantes

10. Orientación y acompañamiento a cuidadores y familiares

En definitiva, este modelo fomenta una visión integral de la persona, desde un punto de vista bio-psico-social, además de facilitar la interacción de las personas mayores con el entorno medioambiental en el que se desenvuelve (en el domicilio, en el barrio, en centros de atención sociosanitaria, en centros socioculturales de asesoramiento y de participación en actividades de ocio y tiempo libre y, sobre todo, en el fomento de sus relaciones sociales). Se trata de atender pero estableciendo a la persona como el eje central del modelo, reconociendo su identidad, sus derechos y preferencias. Si la persona necesita una atención personalizada, debido a su fragilidad, discapacidad o dependencia, siempre dispondrá de los apoyos necesarios que desarrollen al máximo su autonomía personal respetando su dignidad, sus deseos y planes de vida.

Fomentar este nuevo modelo de atención a la persona mayor no es tarea fácil, se necesitan, sobre todo, profesionales gerontólogos altamente cualificados y motivados en su trabajo. Además sería necesario un verdadero compromiso socio-político de los responsables nacionales, comunitarios y locales, ya tengan éstos un carácter público, como pertenecientes a entidades privadas, para evaluar las diferentes necesidades territoriales y así poder diseñar nuevas políticas de atención que puedan poner en práctica y fomentar este nuevo sistema de atención emergente, más humano y ecológico, que busca fomentar y mejorar, en definitiva, la calidad de vida de las personas mayores.

Webs recomendadas:

http://envejecimiento.csic.es/documentos/documentos/GobiernoVasco-Matia-cuaderno1-06-2015.pdf

http://www.matiainstituto.net/es/publicaciones81st wedding anniversary for America's longest married couple

María Giovanna Caprara

Doctora en Psicología. Profesora de Evaluación Psicológica, Psicodiagnóstico y Psicogerontología en UDIMA, Universidad a Distancia de Madrid.

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