Archivos de Autor: Elisa María Lucas

Artículos de Elisa María Lucas

Elisa María Lucas

Profesora universitaria de Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA. Ver Perfil

Elisa María Lucas

Educafestival 2019

“Edvertising”. Este nuevo término, propuesto por el Educafestival, el Festival Internacional de Publicidad Educativa, define una serie de “campañas que logran los objetivos de sus clientes comunicando de forma educativa o transmitiendo un valor a su audiencia”. En este sentido, la publicidad no solo influye en los comportamientos, hábitos y conductas de los receptores para contribuir a la venta de objetos de consumo, sino que también se erige como agente de la transformación social formando a los sujetos mediante la transmisión de valores sociales y cívicos con una intención claramente pedagógica.

En los últimos años, incluso hemos asistido a la ruptura de estereotipos que ella misma había reproducido durante décadas, fracturando así la desfavorable visión sobre este sector que ha primado prácticamente desde su nacimiento.

Con el objetivo de premiar las estrategias de comunicación que han conseguido “profesionalizar y estimular el sector de la comunicación y el marketing educativo para lograr una evolución hacia una hacia una disciplina más creativa, responsable y eficiente”, el próximo 11 de junio se celebrará la tercera edición del Educafestival 2019 en el espacio Caixa Fórum Madrid a las 18h.

El pasado 20 de mayo conocimos la lista corta de 33 finalistas que en esta edición compiten por los Búhos en alguna de las cinco categorías: Centro educativo, Universidad y Posgrado, Campañas sociales, Productos o temáticas educativas, y Otras educación, además de cuatro Premios Especiales: a los Resultados, Comunicación Innovadora, Estrategia de Marketing Relacional y Joven Talento.

Entre los finalistas de la categoría Campañas Sociales se encuentran:

“Oye Siria” – Médicos del mundo | La Despensa

 

“Basuraleza” – Ecoembes | TBWA

 

“Celebra su vida” – Albia

Los demás finalistas se pueden consultar aquí.

Elisa María Lucas

Profesora universitaria de Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA.

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Los roles de género en la publicidad actual

“Demuéstrale (a ella) que es un mundo de hombres”. “Cuanto más trabaja una esposa, más bella parece”. “Casi tan complicado como una mujer. Pero puntual”. “Mírame, tócame, incítame, provócame, sedúceme, contrólame, protégeme, grítame, relájame… yo soy Giulietta”

Anuncio de sartenes Panex, de 2008

Eslóganes machistas, no siempre pertenecientes a tiempos tan arcaicos como pudiéramos pensar, que sin embargo nos hacen llevar las manos a la cabeza.

Los tiempos cambian y la publicidad procura adaptarse a esos devenires representando los esquemas sociales aceptados por la mayoría de los receptores y así hacer llegar un mensaje que promueva una modificación de la conducta para la adquisición de un producto o servicio.

En este sentido, cada vez es más frecuente encontrar anuncios publicitarios que reflejen la evolución de los roles de género que estamos viviendo en los últimos años. No podemos hablar de una tendencia general, pero sí de una cierta ruptura con esquemas pasados. Las niñas ya no quieren ser princesas que suspiren por ser rescatadas y la publicidad no puede quedar impasible ante este nuevo mensaje. Necesita hacerse eco de las preocupaciones sociales y reflejar la lucha por la plena igualdad de la mujer que se está llevando a cabo en nuestros días. Una niña puede soñar con ser piloto de carreras al igual que un niño puede pedir muñecas para Navidad. ¿Y por qué no?

El anuncio de Audi para la Super Bowl de 2017 conecta con un público determinado en tanto que manifiesta las dudas y preocupaciones que compartimos los padres respecto a la desigualdad salarial entre hombres y mujeres. Porque, al fin y al cabo, ¿a quién no le inquieta el futuro de sus hijos?

También estamos asistiendo a una serie de spots que instan a las mujeres a aceptarse como son, sin preocuparse por las imposiciones sociales. La marca Dove, por ejemplo, ha apostado por perpetuar este mensaje a lo largo de los años. En la campaña del año pasado, nos mostraba diferentes tipos de mujer que comparten una serie de características: son fuertes, seguras de sí mismas y no se vieron limitadas por los comentarios de los demás para cumplir sus expectativas laborales. El concepto facilita la identificación por parte de sus potenciales compradoras. Ya no nos venden un cuerpo ideal al que aspirar, sino una forma de ser y de pensar que deberíamos adoptar para ser felices, porque sin la plena aceptación de nosotras mismas la felicidad parece una utopía. Las campañas de Dove destacan porque rompen con el tradicional mensaje de que las mujeres tenemos la obligación de cuidar nuestro cuerpo para ser esbeltas y, con ello, apetecibles sexualmente, de cargar con todo el peso del hogar y los hijos, además de lidiar con esos “kilitos de más”.

¿Es más válido un argumento que otro para vender una crema hidrante? Aunque hay voces que aseguran que este tipo de estrategias no son más que un engaño, una argucia de venta oportunista, considero que en la época actual, en la que se está cobrando mayor conciencia de la brecha salarial entre hombres y mujeres, de la desigualdad en el reparto de las tareas domésticas y cuidado de los hijos, de la necesidad de educar a los hijos y a la hijas en la igualdad como factor clave para disminuir la violencia machista, etc., anuncios como los de Audi y Dove suman y contribuyen a potenciar que la lucha por la igualdad es una realidad necesaria.

Por otra parte, cada vez es más frecuente que podamos ver a protagonistas masculinos planchando, cocinando, encargándose de dormir a los hijos o lavando la ropa en los spots publicitarios, contribuyendo así a normalizar situaciones cotidianas que han recaído y siguen recayendo, a tenor de las cifras, en el sector femenino.

No obstante, es evidente que aún queda un largo camino que recorrer al respecto, tanto fuera como dentro de nuestras pantallas…

Elisa María Lucas

Profesora universitaria de Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA.

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La pluma es más poderosa que la espada

La pluma es más poderosa que la espada

El pasado 15 de mayo, Javier Valdez, periodista y fundador del semanario Riodoce, era asesinado, en la calle y a plena la luz del día, en la ciudad de Culiacán. 12 disparos que ponen un punto y final a sus crónicas contra la violencia del narcotráfico. 12 disparos que pretendían liquidar su compromiso con la libertad de expresión, de contar la verdad sobre lo que está ocurriendo en el estado de Sinaloa. Porque hay temas que, al parecer, la ciudadanía no necesita conocer, porque los periodistas valientes no saben callar…

Sin embargo, Javier Valdez, consciente del riesgo que corría su vida, decidió seguir informando a la población, denunciando y luchando contra las presuntas tramas corruptas de su México natal con su mejor arma: la palabra. Autor de libros sobre el narcotráfico (Miss Narco, Huérfanos del narco y Malayerba) había publicado recientemente Narcoperiodismo, en el que relata las dificultades con las que se encuentran los periodistas mexicanos para informar sobre el narcotráfico.

prensa viva y libre. Notimex

(Imagen de Notimex)

Con Valdez ya son 6 los periodistas mexicanos asesinados este año; todavía no hay ningún detenido por estos crímenes. 107 periodistas asesinados en el país desde el año 2000 cuyas muertes pueden ser relacionadas con los cárteles del narcotráfico. Según Reporteros Sin Fronteras (RSF) y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ), México ocupa uno de los primeros puestos entre los países más letales para periodistas, ránking encabezado por Siria, y el 6º puesto en el Índice Global de Impunidad que cada año elabora el CPJ para conmemorar el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

Otros muchos informadores son secuestrados y torturados, encarcelados o se encuentran desaparecidos en cualquier rincón del planeta. Ser periodista se ha convertido en una profesión de alto riesgo, sobre todo para los informadores locales, pues de los 74 periodistas muertos o asesinados en todo el mundo en el ejercicio de su profesión durante el año 2016, tan solo el 5% eran informadores extranjeros, según el balance anual elaborado por RSF. Las cifras son alarmantes. 74 vidas sesgadas que, sin embargo, suponen un descenso significativo respecto a las 101 que se perdieron en 2015. RSF atribuye este descenso al cierre deliberado de medios de comunicación y a la autocensura fruto del terror.

Hoy, más que nunca, necesitamos que las instituciones y organismos internacionales tomen medidas reales para proteger a los periodistas de esta “caza” que sufren mientras ejercen su labor. Sigue siendo necesaria una prensa libre que transmita a la ciudadanía lo que está pasando dentro y fuera de nuestras fronteras.

Porque la información nos hace libres…

Elisa María Lucas

Profesora universitaria de Periodismo y Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad a Distancia de Madrid, UDIMA.

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