Investigadores del Instituto Alemán Fraunhofer anunciaron hace unos días una nueva técnica para el desarrollo de implantes óseos implantados en 3D. Implica inyectar plasma en el implante, promoviendo así el crecimiento celular dentro y fuera del implante, lo que debería permitir la recuperación natural del hueso.

El vínculo entre la fabricación de aditivos y la medicina ha sido durante bastante tiempo bastante sólido, con muchas aplicaciones en continuo desarrollo, y particularmente en torno a la bioimpresión. También en la  la Universidad de Arizonas está trabajando en este tipo de investigación, en que se está trabajando en la impresión 3D para tratar mejor las fracturas.

Los científicos involucrados quieren encontrar una manera más efectiva de tratar fracturas óseas a partir de las células madre y las tecnologías 3D que. Esta vez, los investigadores alemanes están interesados ​​en la fabricación de plasma y aditivos, siempre con el objetivo de curar un hueso roto.

Para crear estos implantes óseos impresos en 3D, se inyecta un chorro de plasma frío entre cada capa de copolímero que forma la estructura del implante, que en realidad es un andamio que se disolverá con el tiempo. Este chorro de plasma permite colocar aminopenicilinas que son antibióticos con difusión ósea. Estos luego se mezclan con la estructura impresa en 3D, lo que obliga a las células óseas a encontrar un sustrato adecuado para su adhesión.

Implantes óseos impresos en 3D.

Fuente: Fraunhofer IST

Según el Instituto, el proyecto se encuentra todavía en fase de desarrollo. El siguiente paso es evolucionar la técnica y sus casos de aplicación, ya que todavía está en la fase de prueba de laboratorio. ” La técnica innovadora ofrece un gran potencial para adaptar los implantes óseos de manera muy precisa a las necesidades individuales de los pacientes. Con nuestro método, podemos controlar la forma, la porosidad, la estabilidad mecánica y las características biomecánicas y variarlas dentro de los implantes. Esto significa que podemos producir zonas de diferentes fortalezas o porosidades, que también pueden recubrirse con varios grupos funcionales “, dijo el Dr. Borris.

Este método podría ser muy útil para tratar fracturas graves.

Los médicos detrás de este desarrollo dijeron que esta técnica era particularmente interesante para pacientes con cáncer o fracturas graves. El objetivo es que los médicos desarrollen implantes óseos impresos en 3D para cada paciente que los necesite. El proyecto actualmente está buscando socios industriales, lo que sugiere que aún quedan algunos años antes de ver estos implantes en los hospitales.

Puede encontrarse más información en el comunicado de prensa AQUÍ .