Durante esta semana de noviembre se ha celebrado el día mundial dedicado a la lucha contra la obesidad. Al respecto debemos recordar que muchos países se acercan a niveles epidémicos, así la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2018) recuerda estas cifras mundiales:

 

  • Desde 1975, la obesidad se ha casi triplicado en todo el mundo.
  • En 2016, más de 1900 millones de adultos de 18 o más años tenían sobrepeso, de los cuales, más de 650 millones eran obesos.
  • En 2016, el 39% de las personas adultas de 18 o más años tenían sobrepeso, y el 13% eran obesas.
  • La mayoría de la población mundial vive en países donde el sobrepeso y la obesidad se cobran más vidas de personas que la insuficiencia ponderal.
  • En 2016, 41 millones de niños menores de cinco años tenían sobrepeso o eran obesos.
  • En 2016 había más de 340 millones de niños y adolescentes (de 5 a 19 años) con sobrepeso u obesidad.

Una consecuencia negativa de la obesidad es que muchas personas son discriminadas por dicho estado corporal, discriminación que se manifiesta en los ámbitos:

  • Educativos.
  • Laborales.
  • Sanitarios.
  • Acceso a servicios.
  • Transportes.

La discriminación por obesidad se está convirtiendo en uno de los motivos más graves de discriminación en muchas sociedades (Baile, 2018) y , como hemos visto, no afecta a un número pequeño de personas, sino que dada la prevalencia de la obesidad, millones de personas se encuentran en riesgo de discriminación.  Es por tanto, un motivo más para la lucha en la prevención de la obesidad, pero también una llamada al necesario respeto del diferente.

Referencia mencionadas:

Baile, J.I. (2018). Discriminación por obesidad. Perspectiva psicosocial. Madrid: Editorial Pirámide.

OMS (2018). Sobrepeso y obesidad. Disponible en: http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight   Consultado 14 nov 2018.

 

José Ignacio Baile

Vicerrector de Ordenación Académica y Profesor e Investigador en Psicología en la UDIMA, Universidad a Distancia de Madrid.

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