{"id":683,"date":"2014-06-23T11:04:00","date_gmt":"2014-06-23T05:04:00","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaudima.com\/?p=683"},"modified":"2016-02-02T16:11:28","modified_gmt":"2016-02-02T16:11:28","slug":"funcionamiento-cognitivo-y-emocional-en-la-enfermedad-de-parkinson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/funcionamiento-cognitivo-y-emocional-en-la-enfermedad-de-parkinson\/","title":{"rendered":"Funcionamiento cognitivo y emocional en la  enfermedad de Parkinson"},"content":{"rendered":"<style type=\"text\/css\"><!--\nP { margin-bottom: 0.21cm; direction: ltr; color: rgb(0, 0, 0); }P.western { font-family: \"Times New Roman\",serif; font-size: 12pt; }P.cjk { font-family: \"Droid Sans Fallback\",\"MS Mincho\"; font-size: 12pt; }P.ctl { font-family: \"Lohit Hindi\",\"MS Mincho\"; font-size: 12pt; }A.western:link {  }A.ctl:link {  }\n--><\/style>\n<p align=\"JUSTIFY\">La enfermedad de Parkinson (EP en adelante) es un trastorno neurol\u00f3gico, degenerativo, cr\u00f3nico y progresivo. Es neurol\u00f3gico porque afecta al sistema nervioso y degenerativo porque provoca la degeneraci\u00f3n de algunas neuronas. En concreto, en la EP se produce una degeneraci\u00f3n de neuronas dopamin\u00e9rgicas en una estructura cerebral conocida como sustancia negra. Es cr\u00f3nico y progresivo porque los s\u00edntomas se mantienen a lo largo de la vida y parecen empeorar a medida que evoluciona la enfermedad. No obstante, una de las caracter\u00edsticas que definen a la EP es su amplia heterogeneidad. Es decir, cada paciente puede presentar unos s\u00edntomas y una evoluci\u00f3n muy variables. En este sentido, uno de los t\u00f3picos m\u00e1s conocidos, el de que \u201ccada persona es un mundo\u201d, se cumple perfectamente en la EP, por lo que conviene tenerlo siempre en mente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La EP se caracteriza por la lenta aparici\u00f3n de cuatro s\u00edntomas motores principales: el temblor en reposo, la rigidez muscular, la bradicinesia (enlentecimiento del movimiento) y las alteraciones posturales (Jankovic, 2008). Adem\u00e1s, hay numerosas manifestaciones no motoras como las alteraciones sensoriales, los problemas gastrointestinales o los trastornos del sue\u00f1o entre otros (Massano y Bhatia, 2012). Otros de los s\u00edntomas no motores descritos entre los pacientes con EP son los que afectan al estado cognitivo y emocional. Precisamente, en este art\u00edculo describiremos las caracter\u00edsticas de estos s\u00edntomas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Con respecto a los <b>s\u00edntomas cognitivos<\/b>, lo primero que conviene resaltar es que, al igual que ocurre con la EP en general, \u00e9stos son ampliamente variables de unos pacientes a otros. Es decir, no tienen por qu\u00e9 aparecer en todos los pacientes (ni tienen por qu\u00e9 afectarles de la misma manera). De hecho, es posible encontrar tanto pacientes que presentan un estado cognitivo normal, como pacientes que presentan alteraciones cognitivas en \u00e1reas espec\u00edficas sin que \u00e9stas interfieran en el desempe\u00f1o de las actividades de la vida diaria e, incluso, pacientes con una demencia bien establecida (Litvan et al., 2011). La demencia aparece en aproximadamente un 31% de los pacientes (Aarsland, Zaccai y Brayne, 2005). Al igual que ocurre con el resto de las demencias, la edad parece ser el factor de riesgo m\u00e1s importante relacionado con el desarrollo de la misma (Evans et al., 2011). En ausencia de demencia, los \u00e1mbitos del funcionamiento cognitivo que aparecen m\u00e1s frecuentemente deteriorados son la disminuci\u00f3n en la velocidad de procesamiento de informaci\u00f3n, los problemas de atenci\u00f3n, las alteraciones en la percepci\u00f3n visuoespacial, los problemas ejecutivos y los de memoria (Williams-Gray, Foltynie, Lewis y Barker, 2006). Como se ha indicado, cada uno de ellos puede aparecer con una manifestaci\u00f3n muy heterog\u00e9nea entre los pacientes o en un mismo individuo. A continuaci\u00f3n, nos detenemos brevemente en detallar en qu\u00e9 consiste cada uno de ellos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La disminuci\u00f3n de la velocidad de procesamiento conlleva el aumento del tiempo requerido para analizar y procesar la informaci\u00f3n cuando se realiza una tarea determinada, lo que puede repercutir, a su vez, en la eficiencia con la que se despliegan otras habilidades cognitivas como el razonamiento, la atenci\u00f3n, la planificaci\u00f3n del propio comportamiento o el lenguaje. Un tema controvertido hoy en d\u00eda es si los problemas en estas \u00faltimas capacidades cognitivas son una mera consecuencia de la disminuci\u00f3n en la rapidez con la que los individuos procesan la informaci\u00f3n. As\u00ed, por ejemplo, en cuanto a la atenci\u00f3n, se suele distinguir entre problemas para mantenerse implicado en una misma tarea durante un periodo de tiempo prolongado (atenci\u00f3n sostenida), para atender a la informaci\u00f3n relevante mientras se desestima a la irrelevante (atenci\u00f3n selectiva) y para tener en cuenta varios tipos de informaci\u00f3n al mismo tiempo (atenci\u00f3n dividida). En los pacientes se han encontrado dificultades en cada uno de estos tres dominios atencionales y es todav\u00eda objeto de investigaci\u00f3n si estos problemas son consecuencia de la lentitud general en el procesamiento o no (Low, Miller y Vierck, 2002).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por su parte, el deterioro visuoespacial es uno de los \u00e1mbitos en los que m\u00e1s consenso existe sobre las dificultades cognitivas que conlleva la enfermedad. Implica a la capacidad para representar mentalmente la forma de los objetos, su localizaci\u00f3n o su movimiento, lo que puede repercutir, por ejemplo, en tareas cotidianas que requieran orientarse o en otras m\u00e1s puntuales como interpretar planos o mapas (Uc et al., 2005). Estos problemas perceptivos se han vinculado a su vez con otro de los problemas cognitivos m\u00e1s reiteradamente documentados en la EP: los que afectan a las denominadas funciones ejecutivas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por funciones ejecutivas se entiende un conjunto de habilidades de razonamiento que, como analog\u00eda, podemos decir que permiten a nuestro cerebro funcionar como una orquesta sinf\u00f3nica, en sincron\u00eda y de forma arm\u00f3nica. El papel de la funci\u00f3n ejecutiva es actuar a la manera de un director de orquesta que va dando paso de forma perfectamente coordinada al trabajo de los m\u00fasicos, quienes representar\u00edan a las funciones cognitivas particulares. Aunque los m\u00fasicos toquen muy bien sus instrumentos, es necesario que el director planifique, valore y adapte el trabajo de los m\u00fasicos en funci\u00f3n de las circunstancias que se van dando para que el resultado final sea exitoso. Por ejemplo, con respecto a las habilidades de comunicaci\u00f3n, la funci\u00f3n ejecutiva permite recuperar de la memoria informaci\u00f3n relevante sobre los contenidos de los que se est\u00e1 hablando, planificar lo que se quiere decir o adaptar la conversaci\u00f3n a nuestro interlocutor. En la EP, pueden aparecer problemas selectivos en esta capacidad general de direcci\u00f3n que ejerce la funci\u00f3n ejecutiva, lo que se puede traducir en una menor capacidad para planificar, evaluar y adaptar el comportamiento en situaciones cotidianas (Kehagia et al., 2010).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Por \u00faltimo, entre los problemas de memoria, que no son tan frecuentes como los anteriores, destacan los que afectan al recuerdo de habilidades motoras (tales como por ejemplo las necesarias para realizar una determinada tarea como conducir) y de informaci\u00f3n relacionada con d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo se ha aprendido una determinada informaci\u00f3n. Ocasionalmente, tambi\u00e9n pueden afectar al recuerdo de sucesos autobiogr\u00e1ficos (lugares, momentos, etc.) y de conocimientos generales sobre el mundo (hechos, conceptos, etc.), pero de forma diferenciable a lo que ocurre en los pacientes con enfermedad de Alzheimer. Si asimilamos la memoria a una especie de biblioteca, en la enfermedad de Alzheimer puede decirse que se van perdiendo paulatinamente los libros que forman parte de ella, mientras que en la EP, aunque los libros siguen all\u00ed, se puede perder la capacidad para localizarlos f\u00e1cilmente. Es decir, lo que parece verse afectado es m\u00e1s la estrategia para recuperar la informaci\u00f3n que la informaci\u00f3n en s\u00ed misma. Esto se ha puesto de relieve, por ejemplo, al observar que muchos pacientes mejoran sus habilidades de memoria cuando se le dan pistas o claves adicionales, que facilitan esas estrategias para recuperar la informaci\u00f3n (Stefanovna, Kostic, Ziropadja, Ocic y Markovic, 2001).<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En relaci\u00f3n a los <b>s\u00edntomas emocionales<\/b>, uno de los aspectos relevantes de esta sintomatolog\u00eda cognitiva es que inciden sobre el estado de \u00e1nimo general, ya que a medida que la persona toma conciencia de que sus dificultades inciden en su actividad cotidiana puede sentirse deca\u00eddo y desanimado, as\u00ed como presentar ansiedad. Es en este punto donde los problemas cognitivos pueden interactuar con los s\u00edntomas emocionales y afectivos. En relaci\u00f3n con los s\u00edntomas emocionales, en la EP tambi\u00e9n se han descrito con cierta frecuencia tanto alteraciones generales del estado de \u00e1nimo, como depresi\u00f3n y\/o ansiedad, como alteraciones m\u00e1s espec\u00edficas relacionadas con la expresi\u00f3n y reconocimiento de emociones. Respecto a los estados depresivos, aparecen con mayor frecuencia que en la poblaci\u00f3n general y son considerados por algunos autores como posibles predictores del desarrollo de la enfermedad, dado que suelen aparecer incluso antes que los s\u00edntomas motores (Merello, 2008). Sin embargo, como se acaba de indicar no est\u00e1 claro si estos episodios depresivos son independientes de la percepci\u00f3n negativa que el propio individuo va teniendo de la p\u00e9rdida en sus capacidades motoras y cognitivas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En cuanto al deterioro en la capacidad para expresar y reconocer emociones, se trata de cambios mucho m\u00e1s sutiles, espec\u00edficos y dif\u00edciles de delimitar que los que afectan al estado de \u00e1nimo general. En lineas generales, se ha observado que los pacientes con EP presentan, si bien no de forma dominante, dificultades no solo para expresar su estado emocional, sino tambi\u00e9n para reconocerlo en el rostro y en el tono de voz de otras personas (Alonso-Recio, Mart\u00edn, Rubio y Serrano, 2013; Alonso-Recio, Mart\u00edn-Plasencia, Loeches-Alonso y Serrano-Rodr\u00edguez, 2014; Alonso-Recio, Serrano y Mart\u00edn, 2014). Estos resultados coinciden con lo encontrado por otros investigadores. No obstante, su repercusi\u00f3n en el d\u00eda a d\u00eda de los pacientes es dif\u00edcil de valorar. En todo caso, hay que considerar que a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n facial y vocal de estados emocionales intercambiamos muchos de los mensajes en la relaci\u00f3n con otras personas. Por ello, es posible que otras caracter\u00edsticas que tambi\u00e9n se han descrito en la enfermedad, como la tendencia al aislamiento social, la soledad e, incluso, la sintomatolog\u00eda depresiva antes mencionada, tengan relaci\u00f3n con la dificultad para identificar y expresar estados afectivos en las situaciones sociales.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Teniendo en cuenta los datos hasta aqu\u00ed expuestos, podemos resaltar la importancia de dise\u00f1ar y aplicar programas de entrenamiento cognitivo y emocional dirigida a los pacientes con EP. Este tipo de intervenciones puede ser \u00fatil para estimular de forma sin\u00e9rgica y simult\u00e1nea los recursos cognitivos y afectivos de las personas que puedan necesitarlo. Una de las controversias que se han suscitado respecto a los programas de intervenci\u00f3n cognitiva es que con frecuencia consisten en ejercicios y pruebas muy poco relacionados con la vida de los individuos a los que se les aplica. Por lo tanto, la introducci\u00f3n del componente afectivo\/emocional en los programas de entrenamiento cognitivo pueden ayudar a los pacientes a sentir que dicho entrenamiento se encuentra vinculado estrechamente a su desenvolvimiento cotidiano a las situaciones que afrontan d\u00eda a d\u00eda. Con ello, la motivaci\u00f3n para implicarse en el proceso de intervenci\u00f3n y las posibilidades de beneficiarse de sus efectos, pueden incrementarse significativamente.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Referencias<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Alonso-Recio, L., Mart\u00edn, P., Rubio, S., y Serrano, J.M. (2013). Discrimination and categorization of emotional facial expressions and faces in Parkinson&#8217;s disease. Journal of Neuropsychology (Advance online publication). doi: 10.1111\/jnp.12029. <\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Alonso-Recio, L., Mart\u00edn-Plasencia, P., Loeches-Alonso, A., y Serrano-Rodr\u00edguez, J.M. (2014). Working memory and facial expression recognition in patients with Parkinson&#8217;s disease, Journal of the International Neuropsychological Society, 20(5), 496-505. doi: 10.1017\/S1355617714000265<\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Alonso-Recio, L., Serrano, J.M., y Mart\u00edn, P. (2014). Selective attention and facial expression recognition in patients with Parkinson&#8217;s disease. Archives of Clinical Neuropsychology, 29(4), 347-384. doi: 10.1093\/arclin\/acu018.<\/span><\/p>\n<p lang=\"en-US\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Aarsland, D., Zaccai, J., &amp; Brayne, C. (2005). A systematic review of prevalence studies of dementia in Parkinson\u00b4s disease. <i>Movement disorders<\/i>, <i>20<\/i>(10), 1255-1263. doi: 10.1002\/mds.20527.<\/span><\/p>\n<p lang=\"en-US\" align=\"JUSTIFY\"><span style=\"font-size: small;\">Evans, J.R., Mason, S.L., Williams-Gray, C.H., Foltynie, T., Brayne, C., Robbins, T.W., &amp; Barker, R.A. 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