{"id":518,"date":"2013-02-21T16:49:39","date_gmt":"2013-02-21T10:49:39","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaudima.com\/?p=518"},"modified":"2016-02-02T16:11:29","modified_gmt":"2016-02-02T16:11:29","slug":"reconocimiento-de-expresiones-faciales-emocionales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/reconocimiento-de-expresiones-faciales-emocionales\/","title":{"rendered":"Reconocimiento de expresiones faciales emocionales"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Las caras constituyen, posiblemente, uno de los est\u00edmulos m\u00e1s importantes de la interacci\u00f3n social (Ekman &amp; Oster, 1979). Aportan informaci\u00f3n, no s\u00f3lo sobre aspectos de la identidad de la persona, sino tambi\u00e9n sobre su estado emocional. En \u00e9ste \u00faltimo caso, las expresiones faciales emocionales (EFEs) constituyen uno de los sistemas de se\u00f1ales m\u00e1s importante que tenemos para informar a otros miembros de nuestra especie de lo que nos sucede (Darwin, 1872).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Desde esta perspectiva se considera que tanto la habilidad para expresar como reconocer EFEs han sido favorecida por la selecci\u00f3n natural. Esto ha sido debido a su gran valor a la hora de comunicar se\u00f1ales de peligro y, por lo tanto, por su gran valor para la supervivencia de los individuos (Ekman, 1982). Partiendo de estos supuestos, numerosos investigadores han tratado de demostrar el car\u00e1cter universal y el origen innato de las EFEs siguiendo como principales fuentes de investigaci\u00f3n: a) an\u00e1lisis de la expresi\u00f3n y el reconocimiento de las EFEs en individuos pertenecientes a diferentes culturas con el objetivo de comprobar si los componentes o elementos de la expresi\u00f3n y el reconocimiento son equivalentes y, por lo tanto, universales, y b) an\u00e1lisis de la expresi\u00f3n y el reconocimiento de EFEs en reci\u00e9n nacidos para comprobar la existencia de predisposiciones innatas. Los resultados parecen apoyar la existencia de un conjunto de emociones consideras b\u00e1sicas (como la alegr\u00eda, el miedo, la ira, la tristeza o el asco) que son universales e innatas (para una revisi\u00f3n ver Johnson, 2011; Sharriff &amp; Tracey, 2011).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Adem\u00e1s del inter\u00e9s por la universalidad y origen innato de las EFEs, numerosos investigadores han tratado de analizar sus correlatos neurales. En este sentido, si las emociones son universales e innatas cabr\u00eda esperar que determinadas \u00e1reas y circuitos cerebrales hubiesen evolucionado para expresar o interpretar emociones. El desarrollo de nuevas t\u00e9cnicas de neuroimagen funcional y la investigaci\u00f3n neuropsicol\u00f3gica con sujetos afectados por distintas patolog\u00edas cerebrales ha permitido avanzar notablemente en dicho conocimiento. En l\u00edneas generales, los resultados parecen apoyar esta suposici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">A nivel neuroanat\u00f3mico, parece que el reconocimiento de EFEs se sustenta en una amplia red neuronal que incluye estructuras, no solo corticales sino tambi\u00e9n subcorticales (Said, Haxby &amp; Todorov, 2011). Incluso, se ha atribuido a determinadas conexiones entre algunas de las \u00e1reas y n\u00facleos citados un papel espec\u00edfico en el reconocimiento de EFEs particulares. Por ejemplo, se ha sugerido la importancia de la am\u00edgdala en el reconocimiento del miedo, o el papel de los ganglios basales en el reconocimiento del asco (para una revisi\u00f3n ver Feinstein, Adophs, Damasio &amp; Tranel, 2011; Sprengelmeyer, 2007). En cuanto a los estudios neuropsicol\u00f3gicos con sujetos con da\u00f1o cerebral, los datos obtenidos parecen confirmar los resultados anteriores. En este sentido, parece que los pacientes con lesiones o atrofia en la am\u00edgdala o los ganglios basales presentan alteraciones en el reconocimiento del miedo y el asco respectivamente (para una revisi\u00f3n ver Feldman, 2012).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Todos estos datos, adem\u00e1s de incrementar nuestros conocimientos sobre las bases neuronales de las emociones, nos permiten predecir las consecuencias funcionales del deterioro cerebral de pacientes con distintas enfermedades neurol\u00f3gicas. Esto puede servirnos de gu\u00eda durante los procesos de rehabilitaci\u00f3n prestando especial atenci\u00f3n al manejo de las capacidades de reconocimiento de EFEs dentro de los programas que se aplican. Si tenemos en cuenta, tal como dec\u00edamos al inicio, que las EFEs son uno de los elementos b\u00e1sicos en la regulaci\u00f3n del comportamiento y la interacci\u00f3n social en nuestra especie, este objetivo resulta especialmente relevante.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>Ekman, P., &amp; Oster, H. (1979). Facial expressions of emotion. Annual Reviews in Psychology, 30, 527-554.<br \/>\nDarwin, C. (1872). The expression of emotion in man and animals. London: John Murray.<br \/>\nEkman, P. (1982). Emotion in the human face (2\u00aa ed.). Cambridge UK: Cambridge University Press.<br \/>\nJohnson, M,H, (2011). Face perception: a Developmental Perspective. In: A.J. Calder, G. Rhodes, M.H. Johnson, &amp; J.V. Haxby (Eds). The Oxford Handbook of face perception (pp. 3-14). New York, NY: Oxford University Press<br \/>\nShariff, A.F. &amp; Tracy, J.L. (2011). What are emotion expressions for? Current Directions in Psychological Science, 20, 395-399. doi: 10.1177\/0963721411424739.<br \/>\nSaid, C.P., Haxby, J.V., &amp; Todorov, A. (2011). Brain systems for assessing the affective value of faces. Philosophical Transactions of The Royal Society B, 366, 1660-1670. doi: 10.1098\/rstb.2010.0351.<br \/>\nFeldman, L. (2012). Emotions are real. Emotion, 12(3), 413-429. doi:10.1037\/a0027555.<br \/>\nFeinstein, J.S., Adolphs, R., Damasio, A., &amp; Tranel, D. (2011). The human amygdala and the induction and experience of fear. Current Biology, 21, 34-38. doi:  10.1016\/j.cub.2010.11.054.<br \/>\nSprengelmeyer, R. (2007). The neurology of disgust. Brain: A Journal of Neurology, 130, 1715-1717. doi:10.1093\/brain\/awm127.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las caras constituyen, posiblemente, uno de los est\u00edmulos m\u00e1s importantes de la interacci\u00f3n social (Ekman &amp; Oster, 1979). Aportan informaci\u00f3n, no s\u00f3lo sobre aspectos de la identidad de la persona, sino tambi\u00e9n sobre su estado emocional. En \u00e9ste \u00faltimo caso, las expresiones faciales emocionales (EFEs) constituyen uno de los sistemas de se\u00f1ales m\u00e1s importante que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":804,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[85,129],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=518"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":909,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/518\/revisions\/909"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=518"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=518"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=518"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}