{"id":427,"date":"2012-01-02T17:47:18","date_gmt":"2012-01-02T11:47:18","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaudima.com\/?p=427"},"modified":"2016-02-02T16:11:30","modified_gmt":"2016-02-02T16:11:30","slug":"el-hijo-favorito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/el-hijo-favorito\/","title":{"rendered":"El hijo favorito"},"content":{"rendered":"<p><!-- p { margin-bottom: 0.21cm; }a:link {  } --><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: x-small;\"> <\/span><\/span><\/p>\n<p><!-- p { margin-bottom: 0.21cm; }a:link {  } --><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">La ciencia explica las causas y consecuencias del favoritismo paternal.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ana P\u00e9rez &#8211; 22\/12\/2011 Revista QUO: <\/span><\/span><a href=\"http:\/\/www.quo.es\/ciencia\/psicologia\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><span style=\"color: #0000ff;\"><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><span style=\"text-decoration: underline;\">http:\/\/www.quo.es\/ciencia\/psicologia<\/span><\/span><\/span><\/span><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Orden de nacimiento<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Seg\u00fan los expertos, los hijos mayores son los que m\u00e1s posibilidades tienen de ser los elegidos. \u00bfLa raz\u00f3n? Que son aquellos a los que m\u00e1s atenci\u00f3n han dado los padres mientras son hijos \u00fanicos, en cuyo desarrollo han puesto m\u00e1s inter\u00e9s, en su aprendizaje, etc. Despu\u00e9s, los m\u00e1s peque\u00f1os tambi\u00e9n suelen ser favorecidos. Los que menos: los medianos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">\u00abEl 95% de los padres tiene un hijo preferido, y el otro 5% miente\u201d, asegura Jeffrey Kluger, autor de The Sibling Effect: what the bonds among brothers and sisters reveal about us (El efecto fraterno: lo que los v\u00ednculos entre hermanos y hermanas dicen de nosotros), un art\u00edculo publicado en la revista Time en noviembre y cuyo contenido ha creado un gran revuelo. En \u00e9l, Kluger desarrolla las claves de lo que denomina \u201cla ciencia del favoritismo\u201d, avalada por investigaciones recientes. En un estudio llevado a cabo por Catherine Conger, profesora de Desarrollo Humano y Comunitario de la Universidad de California en Davis, reuni\u00f3 a un grupo de 384 pares de hermanos y a sus padres, y los observ\u00f3 tres veces durante tres a\u00f1os. Les pregunt\u00f3 sobre su relaci\u00f3n y grab\u00f3 en v\u00eddeo c\u00f3mo reaccionaban ante los conflictos. Al final, concluy\u00f3 que el 65% de las madres y el 70% de los padres exhib\u00edan una clara preferencia por uno de sus hijos, normalmente el m\u00e1s mayor. Y eso que estas cifras podr\u00edan estar sesgadas a la baja, al saberse observados por un experto.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Para Victoria del Barrio, profesora de Psicolog\u00eda de la Personalidad de la UNED: \u201cLos estudios indican que siempre hay un hijo que tiene m\u00e1s atenci\u00f3n o admiraci\u00f3n por parte de los padres. Estos se har\u00edan desollar vivos antes de reconocerlo, pero cuando hablas con los hermanos, lo reconocen y normalmente est\u00e1n de acuerdo en qui\u00e9n es el favorito. Incluso desde un punto de vista legal, buceando en las herencias de las familias, tambi\u00e9n se ve que hay un hijo m\u00e1s beneficiado que los dem\u00e1s. Al fin y al cabo, el preferir a una persona sobre otra es una constante en todas las relaciones humanas\u201d. Pero \u00bfa qu\u00e9 se debe?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Seg\u00fan el propio Kluger, el favoritismo paterno tiene una finalidad puramente evolutiva: \u201cYa que la familia no tiene otro objetivo m\u00e1s que el de hacer perdurar nuestra especie en las generaciones siguientes. Por eso, el acto narcisista de reproducirnos impulsa a los padres en favor del hijo mayor, el m\u00e1s saludable y el que tendr\u00e1 m\u00e1s \u00e9xito reproductor\u201d.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Y algo que apoyar\u00eda esta tesis es el hecho de que en la naturaleza tambi\u00e9n se da. \u201cEl favoritismo parental es muy frecuente, sobre todo en animales cuyo per\u00edodo de crianza es prolongado, como los mam\u00edferos en general y primates en especial\u201d, asegura Fernando Pel\u00e1ez, experto en Psicolog\u00eda Biol\u00f3gica de la Universidad Aut\u00f3noma de Madrid. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Para Del Barrio, sin embargo, el favoritismo tiene una raz\u00f3n m\u00e1s social: \u201cTanto en el n\u00facleo social familiar como en otros n\u00facleos sociales siempre hay una lucha por el poder. En la familia, el objeto de deseo es el amor de los padres porque tenerlo permite tener acceso al poder\u201d. Pero \u00bfcu\u00e1les son las razones por las que se elige a un hijo sobre otro? <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>La ni\u00f1a bonita<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Un factor importante a tener en cuenta es la personalidad. La que se amolde m\u00e1s a las de los padres tiene m\u00e1s posibilidades de ser favorecida. Si se trata de un padre autoritario, es m\u00e1s f\u00e1cil que congenie con un hijo obediente que con uno contestatario. As\u00ed, los padres se sienten m\u00e1s c\u00f3modos con los hijos con los que tiene mejor comunicaci\u00f3n emocional\u201d, explica Del Barrio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Otro factor que Kluger apunta en su art\u00edculo es el de la belleza. No en balde, en castellano cuando nos referimos al hijo favorito hablamos de la ni\u00f1a o el ni\u00f1o bonito. Catherine Salmon, psic\u00f3loga experta en relaciones fraternales de la Universidad de Redlands en California, asegura: \u201cLa heur\u00edstica general nos hace creer que las cosas m\u00e1s bellas son tambi\u00e9n las m\u00e1s saludables, las mejores\u201d. Esto es algo que ocurre en todo tipo de relaciones personales; tambi\u00e9n en el trabajo y entre los amigos. Los m\u00e1s guapos suelen tenerlo m\u00e1s f\u00e1cil.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Pero en realidad, lo que subyace a todo esto, seg\u00fan Del Barrio, son las expectativas. \u201cTodos los padres generan ciertas expectativas sobre sus hijos. Si estos las cumplen, es m\u00e1s f\u00e1cil que sean admirados y aceptados por los padres. As\u00ed es como unos individuos se van posicionando mejor que otros\u201d, apunta. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Una investigaci\u00f3n publicada en la revista Human Nature en 2009 sobre qui\u00e9nes suelen ser los favoritos del padre y de la madre concluy\u00f3 que en la mayor\u00eda de los casos los candidatos de la madre eran los primog\u00e9nitos varones, y los del padre eran las hijas m\u00e1s peque\u00f1as.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Cuesti\u00f3n de sexo \u201cEfectivamente, los padres tienen m\u00e1s afinidad con las hijas y las madres con los hijos. En mi opini\u00f3n, el sexo no est\u00e1 en la base de la explicaci\u00f3n, como pensaba Freud, pero s\u00ed lo est\u00e1 con las expectativas\u201d, afirma Del Barrio.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Y es que parece que los padres valoran especialmente los logros en disciplinas relacionadas habitualmente con el sexo opuesto. \u201cAs\u00ed, la madre valorar\u00e1 especialmente la vena po\u00e9tica de su v\u00e1stago, mientras que el padre har\u00e1 lo propio con el m\u00e1ster en negocios de su peque\u00f1a\u201d, apunta Kluger en Time.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">El sexo es especialmente determinante en las familias con tres hijos. En principio, el primero y el \u00faltimo siempre tienen m\u00e1s posibilidades de caer en gracia. Pero en una familia con tres hijos, si hay dos de un sexo y uno de otro, este ser\u00e1 el que se lleve el gato al agua.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Yo soy la mediana de una familia de tres chicas, y aunque s\u00ed es cierto que durante mi adolescencia (muy convulsa, la verdad) me sent\u00ed a ratos incomprendida, con el tiempo he entendido que esto no era m\u00e1s que fruto de las diferencias que hab\u00eda entre nosotras. Yo era una ni\u00f1a algo distra\u00edda y como, adem\u00e1s, ten\u00eda mucha facilidad para aprender, lo dejaba todo para el \u00faltimo d\u00eda. Mi hermana mayor, por ejemplo, era mucho m\u00e1s constante y trabajadora que yo. As\u00ed que, aunque ella sacara peores notas, mis padres sab\u00edan que hab\u00eda hecho todo lo que pod\u00eda y yo no. Pero nunca me sent\u00ed rechazada, ni tengo recuerdo alguno de haberme tenido que esforzar para obtener el amor de mis padres.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Sin embargo, algunas teor\u00edas explicar\u00edan mi caso personal con la existencia de una predilecci\u00f3n por el hijo mayor en mi detrimento, la mediana o \u201cni\u00f1a s\u00e1ndwich\u201d. Y es que parece que el orden en que hayas nacido tambi\u00e9n influye en esto del favoritismo.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Yo llegu\u00e9 primero <\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Ya hemos dicho que en muchos casos el favorito tiende a ser el primog\u00e9nito. \u00bfPor qu\u00e9?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Pues hay toda una literatura cient\u00edfica que corrobora que el orden de nacimiento influye, y mucho, en la relaci\u00f3n con los padres y, por extensi\u00f3n, en la personalidad y el favoritismo. El punto de inflexi\u00f3n en este tema lo marc\u00f3 la publicaci\u00f3n de Born to Rebel (Nacido para rebelarse), el libro del profesor de Berkeley Frank J. Sulloway en el que ratifica que los hermanos compiten por el favor de los padres. Su aportaci\u00f3n en este punto es que, seg\u00fan \u00e9l, las estrategias que utiliza cada uno para conseguirlo es lo que conformar\u00e1 su personalidad en el futuro. As\u00ed, por ejemplo, los mayores suelen ser m\u00e1s conservadores, respetuosos con las expectativas y los valores paternos, y perfeccionistas. Los medianos suelen tardar m\u00e1s en saber lo que quieren hacer con su vida, pero son m\u00e1s sociales, y los peque\u00f1os suelen ser m\u00e1s bohemios, independientes y encantadores. De modo que, seg\u00fan este reparto, es evidente por qu\u00e9 el mayor suele ser el elegido. <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Adem\u00e1s, hay estudios cient\u00edficos que demuestran que los primog\u00e9nitos tienen un cociente intelectual (CI) 2,3 puntos por encima del segundo. Esto se debe sobre todo a la cantidad de dedicaci\u00f3n que los padres le ofrecen mientras es hijo \u00fanico, lo que supone sin duda una mayor oportunidad de desarrollo. En definitiva, los padres han puesto tanto esfuerzo en este hijo que es normal que sea su preferido. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 consecuencias tiene el favoritismo en los hijos, tanto en el elegido como en los \u201cdesfavorecidos\u201d?<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Consecuencias en la edad adulta <\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Seg\u00fan Ellen Libby, psiquiatra y autora del libro El hijo favorito: \u201cEstos ni\u00f1os crecen<strong> <\/strong>experimentando la confianza de haberse ganado el favor paterno. As\u00ed no hay reto<strong> <\/strong>que se les resista. Y por eso se creen con el derecho a tener lo que quieren cuando quieren, y no esperan consecuencias negativas de su comportamiento.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Cuando Bill Clinton era presidente, la gente se preguntaba por qu\u00e9 puso en peligro su carrera por tener una relaci\u00f3n con Monica Lewinsky. La respuesta es simple: \u00e9l era el hijo favorito de su madre, as\u00ed que se crey\u00f3 con el derecho de conseguir lo que quer\u00eda y no pens\u00f3 en las consecuencias\u201d. Por eso, seg\u00fan la propia Libby, es importante que los padres eviten esto, que les deparen las mismas consecuencias que a sus hermanos.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Del Barrio apunta: \u201cLos favoritos superprotegidos suelen convertirse en inmaduros que, cuando salen al exterior, perciben el mundo como hostil\u201d. Por su parte, los \u201cdesfavorecidos\u201d crecen crey\u00e9ndose no merecedores del amor de sus progenitores, lo que les causa secuelas m\u00e1s o menos importantes incluso en la edad adulta.<\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Los no elegidos, si digieren la situaci\u00f3n con normalidad, ser\u00e1n m\u00e1s independientes y resolutivos que sus hermanos preferidos.<\/strong> <\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Sin embargo, si se ha creado en ellos un sentimiento de<strong> <\/strong>resentimiento, esto puede crearles problemas en sus relaciones sociales futuras\u201d, seg\u00fan Victoria<strong> <\/strong>del Barrio.<strong> <\/strong>Clare Stoker, del departamento de Psicolog\u00eda de la Universidad de Denver, realiz\u00f3 una<strong> <\/strong>investigaci\u00f3n en 136 pares de hermanos y determin\u00f3 que: \u201cLos que se sent\u00edan menos<strong> <\/strong>queridos eran m\u00e1s propensos a desarrollar ansiedad, baja autoestima y depresi\u00f3n<strong> <\/strong>en su madurez\u201d.<strong> <\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Y es que una de las cosas que m\u00e1s mina la vida afectiva de los adultos es la hostilidad<strong> <\/strong>paterna. Tu esperas que tus padres te quieran, y cuando sientes que no es as\u00ed porque te tratan<strong> <\/strong>con desprecio, indiferencia, etc., las consecuencias son muy graves\u201d, sentencia del Barrio.<strong> <\/strong>Pero no todo es blanco o negro. Hay casos en los que el favoritismo cambia seg\u00fan la<strong> <\/strong>etapa vital, y otras en las que el que haya un hijo favorito no interfiere en el amor entre padres e<strong> <\/strong>hijos. \u201cNo creo que los padres deban preocuparse por tener un hijo favorito, sino m\u00e1s bien por<strong> <\/strong>c\u00f3mo lo est\u00e1n educando\u201d, asegura Libby.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Hay un t\u00e9rmino medio <\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Hace poco, una madre me reconoc\u00eda haber tenido momentos de mayor conexi\u00f3n con uno de sus<strong> <\/strong>hijos que con el otro. \u201cPor ejemplo, cuando me separ\u00e9, identificaba a mi hijo con su padre y esto<strong> <\/strong>me produjo un gran conflicto interior. Sin embargo, su hermana era toda dulzura y resultaba<strong> <\/strong>mucho m\u00e1s f\u00e1cil la convivencia con ella. A\u00f1os despu\u00e9s, en el inicio de la adolescencia, fue al<strong> <\/strong>contrario: mi hija comenz\u00f3 a tener un comportamiento m\u00e1s rebelde, y entonces fue con su<strong> <\/strong>hermano con quien me sent\u00eda m\u00e1s a gusto\u201d. Este es un ejemplo estupendo de lo que la doctora<strong> <\/strong>Libby denomina \u201cfavoritismo de rotaci\u00f3n\u201d. \u201cCuando el sentimiento de favoritismo<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">rota de un hijo a otro es m\u00e1s probable que no haya consecuencias. Los ni\u00f1os saben que llegar\u00e1 su turno, as\u00ed que el privilegio de la posici\u00f3n ser\u00e1 compartido\u201d, asegura.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Por otra parte, los ni\u00f1os que se sienten queridos y valorados por sus padres, aunque sepan que no son los favoritos, no tienen problemas. Si hacemos diferencias entre amigos, etc., \u00bfc\u00f3mo no vamos a hacerlas entre nuestros hijos? En mi caso, como he dicho, no creo que hubiese una preferida, pero s\u00ed hab\u00eda diferencias de trato, y evidentemente cada uno de mis progenitores se entiende mejor con una de nosotras que con las otras. \u201cPero las diferencias no son negativas,  siempre que no sean excluyentes\u201d, afirma Libby.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Por \u00faltimo, actualmente en Espa\u00f1a hay una media de 1,3 hijos, por lo que existe menos probabilidad de que se d\u00e9 favoritismo como tal.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><strong>Nuevos tiempos<\/strong><\/span><\/span><\/p>\n<p>\u201c<span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Pero hay m\u00e1s hijos \u00fanicos, que son los favoritos por excelencia\u201d, apunta Del Barrio. Y sigue: \u201cEntre la p\u00edldora y la reproducci\u00f3n asistida se est\u00e1 produciendo un cambio en la din\u00e1mica familiar a\u00fan por estudiar. De lo que s\u00ed hay ya mucha literatura cient\u00edfica en EEUU es sobre la convivencia en un mismo hogar de hijos de uniones anteriores de ambos padres con hijos comunes, o de hijos propios con adoptivos de diversas procedencias.<\/span><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"><span style=\"font-size: small;\">Esto s\u00ed que es un mosaico enorme. Por ejemplo, se ha visto que las chicas aceptan mucho peor las nuevas parejas de sus padres y a sus nuevos hermanos que los chicos. Y todav\u00eda se est\u00e1n determinando los problemas derivados en estos casos\u201d, termina Victoria del Barrio. Pero esto es otra historia\u2026<\/span><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ciencia explica las causas y consecuencias del favoritismo paternal. 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