{"id":296,"date":"2011-03-11T00:22:57","date_gmt":"2011-03-10T18:22:57","guid":{"rendered":"http:\/\/psicologiaudima.com\/?p=296"},"modified":"2016-02-02T16:11:53","modified_gmt":"2016-02-02T16:11:53","slug":"neurociencia-socio-cognitiva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/neurociencia-socio-cognitiva\/","title":{"rendered":"Neurociencia Socio-Cognitiva."},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido, de manera imparable, una necesidad por entender el comportamiento social y buscar las causas del mismo. En ese af\u00e1n, en esa b\u00fasqueda de conocimiento, el cerebro humano permanec\u00eda vedado para los psic\u00f3logos sociales, probablemente por la existencia de mucho escepticismo entre los neurocient\u00edficos sobre estudiar cualquier cosa situada fuera del cr\u00e1neo, en su interior. La neurociencia del siglo XX cre\u00eda que el comportamiento social era demasiado complejo para ser estudiado. Sin embargo, en la actualidad, a comienzos de un nuevo siglo, podemos comenzar a encontrarle sentido a una doble implicaci\u00f3n: c\u00f3mo el cerebro dirige el comportamiento social y c\u00f3mo nuestro mundo social influye en nuestro cerebro. Es el nuevo reto de los cient\u00edficos sociales, la neurociencia socio-cognitiva. Sus objetivos de estudio: los mecanismos neurobiol\u00f3gicos de los procesos cognitivos superiores (empat\u00eda, autoconciencia, autoconcepto, identidad social).\u00a0 Para comenzar a recorrer este camino es una buena idea pasar un rato en la p\u00e1gina web del laboratorio \u00abSocial Cognitive Neuroscience\u00bb de la Universidad de California Los \u00c1ngeles (UCLA), dirigido por el Dr. Lieberman. Podemos visitarla, pulsando <a href=\"http:\/\/www.scn.ucla.edu\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">AQU\u00cd<\/a>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos a\u00f1os ha surgido, de manera imparable, una necesidad por entender el comportamiento social y buscar las causas del mismo. En ese af\u00e1n, en esa b\u00fasqueda de conocimiento, el cerebro humano permanec\u00eda vedado para los psic\u00f3logos sociales, probablemente por la existencia de mucho escepticismo entre los neurocient\u00edficos sobre estudiar cualquier cosa situada fuera [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":11,"featured_media":804,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/11"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=296"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":947,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296\/revisions\/947"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/804"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}