{"id":1612,"date":"2021-12-27T11:31:54","date_gmt":"2021-12-27T11:31:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?p=1612"},"modified":"2021-12-27T11:31:56","modified_gmt":"2021-12-27T11:31:56","slug":"como-utilizar-la-perspectiva-de-genero-en-la-intervencion-en-salud-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/como-utilizar-la-perspectiva-de-genero-en-la-intervencion-en-salud-mental\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo utilizar la perspectiva de g\u00e9nero en la intervenci\u00f3n en salud mental?"},"content":{"rendered":"\n<p>La salud es un estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fruct\u00edfera y es capaz de hacer una contribuci\u00f3n a su comunidad (<strong>OMS<\/strong>, 1962). De esta forma, la salud y la enfermedad son estados determinados por m\u00faltiples factores biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y sociales y no hay una clara l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre ellos. Los acontecimientos a un nivel cualquiera de organizaci\u00f3n, desde el molecular al simb\u00f3lico, repercuten en todos los dem\u00e1s niveles (Lipowski, 1988). <\/p>\n\n\n\n<p>Por los tanto, la <strong>salud mental<\/strong> est\u00e1 directamente ligada a la salud f\u00edsica y la salud social, esta \u00faltima entendida como la habilidad de interaccionar apropiadamente con la gente y el contexto, satisfaciendo las relaciones interpersonales; y no ser\u00eda posible marcar unos l\u00edmites exactos entre dichas \u00e1reas. As\u00ed pues, la promoci\u00f3n, mantenimiento y tratamiento de una de las facetas de la salud repercutir\u00e1 siempre en las otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Los mecanismos de defensa y estrategias de afrontamiento, conceptualizados como una disposici\u00f3n conductual para hacer frente al estr\u00e9s de la vida y las situaciones adversas, son importantes bloques de construcci\u00f3n de la <strong>personalidad <\/strong>adulta y son integrales para el funcionamiento social y emocional (Carver y Connor-Smith, 2010; McCrae y Costa, 2003). De esta manera, el afrontamiento y los mecanismos de defensa son cr\u00edticos respecto a la manera en que las personas lidian con los retos de la vida diaria en la vida adulta y para el desarrollo de logros a largo plazo (Costa, Zonderman, y McCrae, 1991). Adem\u00e1s, parece que el impacto del <strong>g\u00e9nero <\/strong>en el proceso de estr\u00e9s podr\u00eda estar condicionado por los patrones de socializaci\u00f3n tradicionales.<\/p>\n\n\n\n<p>El rol <strong>femenino <\/strong>tradicional prescribe dependencia, afiliaci\u00f3n, expresividad emocional, falta de asertividad y subordinaci\u00f3n de las propias necesidades a las de los otros. El <strong>masculino <\/strong>prescribe atributos como autonom\u00eda, autoconfianza, asertividad, orientaci\u00f3n al logro e instrumentalidad, lo que har\u00eda que los varones expresen y acepten con m\u00e1s dificultad sentimientos de debilidad, incompetencia y miedo, mientras que para la mujer ser\u00e1 m\u00e1s dif\u00edcil tomar una postura activa de soluci\u00f3n de problemas (Aznar, Guerrero y Mat\u00edas, 2006). De esta manera, las estrategias de afrontamiento masculinas ser\u00edan predominantemente activas, no emotivas, y las de las mujeres de predominio emocional-afectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Conviene tener esto en cuenta cuando sabemos que un estilo centrado en los problemas y su resoluci\u00f3n, es decir, m\u00e1s activo suele ser m\u00e1s funcional y constituir incluso un factor protector respecto a las psicopatolog\u00edas. En oposici\u00f3n, un estilo menos activo podr\u00eda estar relacionado con la evitaci\u00f3n y su consecuente patog\u00e9nesis. Por otro lado, parece que los estilos m\u00e1s centrados en los problemas son m\u00e1s funcionales en las situaciones modificables y un estilo centrado en la <strong>emoci\u00f3n <\/strong>ser\u00e1 m\u00e1s funcional en las situaciones que no pueden ser cambiadas. Cuando una persona envejece tiende a tener m\u00e1s recursos defensivos y de un tipo m\u00e1s maduro, lo que parece estar relacionado con una mejor salud y resiliencia.<\/p>\n\n\n\n<p>La <strong>perspectiva de g\u00e9nero<\/strong> en salud permite poner el foco en que el significado que la sociedad confiere al hecho de ser hombre y mujer influye diferencialmente en la salud de ambas poblaciones al originar comportamientos y actitudes que determinan diferentes grados de riesgo (S\u00e1nchez-L\u00f3pez y Limi\u00f1ana-Gras, 2016). Es conveniente tener esto en cuenta a la hora de abordar la intervenci\u00f3n en salud, fortaleciendo nuevas estrategias que poner en marcha y los momentos m\u00e1s adecuados para su utilizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma, la disposici\u00f3n de una gama m\u00e1s amplia de estrategias de afrontamiento y el ejercicio de su uso optimo seg\u00fan la situaci\u00f3n tendr\u00e1 un importante beneficio en la salud de las personas sobre las que intervienen los y las profesionales de la <strong><a href=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/\">psicolog\u00eda<\/a><\/strong>. Por lo que las intervenciones que se hagan desde el \u00e1mbito sanitario, adem\u00e1s de ser integrales deben tener en cuenta esto para favorecer el desarrollo de las caracter\u00edsticas menos presentes en todas las personas incrementando su bienestar y calidad de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La salud es un estado de bienestar en el cual la persona es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fruct\u00edfera y es capaz de hacer una contribuci\u00f3n a su comunidad (OMS, 1962). 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