{"id":1555,"date":"2020-11-06T12:03:20","date_gmt":"2020-11-06T12:03:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?p=1555"},"modified":"2020-11-06T12:03:20","modified_gmt":"2020-11-06T12:03:20","slug":"tratamiento-con-emdr-cuales-son-sus-mecanismos-de-accion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/tratamiento-con-emdr-cuales-son-sus-mecanismos-de-accion\/","title":{"rendered":"Tratamiento con EMDR, \u00bfcu\u00e1les son sus mecanismos de acci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1556 size-large\" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Entrada-blog-Psicolog\u00eda-Mar\u00eda-Frenzi-Rabito-Alc\u00f3n-Imagen-1024x371.jpg\" alt=\"\" width=\"1024\" height=\"371\" srcset=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Entrada-blog-Psicolog\u00eda-Mar\u00eda-Frenzi-Rabito-Alc\u00f3n-Imagen-1024x371.jpg 1024w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Entrada-blog-Psicolog\u00eda-Mar\u00eda-Frenzi-Rabito-Alc\u00f3n-Imagen-300x109.jpg 300w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Entrada-blog-Psicolog\u00eda-Mar\u00eda-Frenzi-Rabito-Alc\u00f3n-Imagen-768x278.jpg 768w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2020\/11\/Entrada-blog-Psicolog\u00eda-Mar\u00eda-Frenzi-Rabito-Alc\u00f3n-Imagen.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p>El abordaje <strong>EMDR<\/strong> (de sus siglas en ingl\u00e9s, <strong><em>Eye Movement Desensitization and Reprocessing<\/em><\/strong>) fue desarrollado a finales de los a\u00f1os 80 por la psic\u00f3loga norteamericana <strong>Francine Shapiro<\/strong> con el objetivo de trabajar los <strong>recuerdos traum\u00e1ticos<\/strong> y los s\u00edntomas de <strong>estr\u00e9s<\/strong> asociados a los mismos (Novo et al., 2015).<\/p>\n<p>El protocolo est\u00e1ndar de EMDR consta de <strong>ocho fases<\/strong>, que son (Hensley, 2010; Royle y Kerr, 2018; Shapiro, 2001): una primera fase en la que se recoge la historia del paciente. En la segunda fase se prepara al paciente. En la fase tres se eval\u00faa el evento traum\u00e1tico a trabajar estableciendo lo componentes del <strong>recuerdo diana<\/strong> de manera estructurada. En la fase cuatro se procede a la desensibilizaci\u00f3n del recuerdo diana a trav\u00e9s de estimulaci\u00f3n bilateral.<\/p>\n<p>En la fase cinco, se procede a instalar la creencia positiva y una vez finalizada la instalaci\u00f3n, se procede a hacer un escaneo corporal en la fase seis manteniendo el recuerdo diana y la creencia positiva. Si se concluye dicha fase sin presencia de perturbaci\u00f3n se pasar\u00eda a la fase siete, el cierre de la sesi\u00f3n, sea sesi\u00f3n completa o incompleta. La fase ocho de reevaluaci\u00f3n se lleva cabo al principio de cada sesi\u00f3n despu\u00e9s de una sesi\u00f3n de desensibilizaci\u00f3n y consiste en reevaluar el estado de funcionamiento y si se mantienen los resultados de la sesi\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>La particularidad de esta t\u00e9cnica es su combinaci\u00f3n de diferentes <strong>orientaciones psicol\u00f3gicas<\/strong> tanto a nivel te\u00f3rico como pr\u00e1ctico y la incorporaci\u00f3n de estimulaci\u00f3n bilateral (mediante escucha dicot\u00f3mica, \u201ctapping\u201d o con una mayor frecuencia mediante movimientos oculares sac\u00e1dicos horizontales) para desensibilizar el malestar asociado a los recuerdo traum\u00e1ticos (Amann et al., 2019; Shapiro, 2001). A pesar de la controversia y los cuestionamientos de esta psicoterapia, numerosos estudios de investigaci\u00f3n han concluido que los movimientos oculares a\u00f1aden un efecto importante al tratamiento (Landin-Romero et al., 2018; Lee y Cuijpers, 2013; Jeffries y Davis, 2012).<\/p>\n<p>De esta manera, una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica publicada en 2018 (Landin-Romero et al., 2018), recoge y resume los resultados de 87 ensayos cl\u00ednicos <em>randomizados<\/em> y controlados organizados en tres grandes categor\u00edas acordes a las diferentes hip\u00f3tesis explicativas sobre la eficacia de EMDR: las hip\u00f3tesis sustentadas en modelos psicol\u00f3gicos, las hip\u00f3tesis sustentadas en modelos psicofisiol\u00f3gicos y las hip\u00f3tesis sustentadas en modelos neurobiol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Las hip\u00f3tesis m\u00e1s aceptadas hasta el momento se sustentan en modelos psicol\u00f3gicos, y basan su explicaci\u00f3n en el modelo de la memoria de trabajo de Badeley y Hitch (Baddeley y Hitch, 1974). Seg\u00fan este modelo, disponemos de un \u201csistema ejecutivo central\u201d responsable de la integraci\u00f3n y coordinaci\u00f3n de la informaci\u00f3n almacenada en diferentes subsistemas (el bucle fonol\u00f3gico que almacena la informaci\u00f3n verbal y auditiva, y la agenda visoespacial que se encarga de sostener y manipular informaci\u00f3n visual o espacial). Siguiendo este modelo, la tarea dual resultante de los movimientos oculares y de mantener la imagen del recuerdo, agota la capacidad de la agenda visoespacial y del ejecutivo central y, en consecuencia, la competici\u00f3n en recursos favorece una degradaci\u00f3n del recuerdo volvi\u00e9ndolo menos emocional y v\u00edvido, por lo que otorga al paciente una sensaci\u00f3n de distancia del evento traum\u00e1tico.<\/p>\n<p>En el caso de las hip\u00f3tesis sustentadas por modelos psicofisiol\u00f3gicos nos encontramos dos modelos explicativos principalmente. Por un lado, hay autores que postulan que los movimientos oculares y la tarea atencional dual promueven cambios psicofisiol\u00f3gicos en el organismo, favoreciendo una reducci\u00f3n de la excitaci\u00f3n mediante la activaci\u00f3n del sistema nervioso parasimp\u00e1tico (Barrowcliff et al., 2003; Elofsson et al., 2008; Sack et al., 2008).<\/p>\n<p>Por otro, la segunda propuesta plantea que los movimientos oculares provocan cambios fisiol\u00f3gicos similares a los que se producen durante la fase del <strong>sue\u00f1o REM<\/strong> (del ingl\u00e9s \u00abrapid eye movement\u00bb) y que la integraci\u00f3n de la memoria epis\u00f3dica a la memoria sem\u00e1ntica se produce mientras dormimos. Los movimientos oculares bilaterales repetidos activar\u00edan mecanismos neurol\u00f3gicos similares a los de la fase REM a trav\u00e9s de una respuesta de orientaci\u00f3n, integrando as\u00ed las memorias traum\u00e1ticas (Born et al., 2006; Stickgold &amp; Wehrwein, 2009).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, respecto a las hip\u00f3tesis sustentadas en modelos neurobiol\u00f3gicos, estudios de neuroimagen funcional han observado una restauraci\u00f3n del control cortical, especialmente de regiones frontales, sobre estructuras subcorticales hiperactivadas del sistema l\u00edmbico como la am\u00edgdala (Bergmann, 2008; Landin-Romero, 2018; Lanius et al., 2001, 2003).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El abordaje EMDR (de sus siglas en ingl\u00e9s, Eye Movement Desensitization and Reprocessing) fue desarrollado a finales de los a\u00f1os 80 por la psic\u00f3loga norteamericana Francine Shapiro con el objetivo de trabajar los recuerdos traum\u00e1ticos y los s\u00edntomas de estr\u00e9s asociados a los mismos (Novo et al., 2015). 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