{"id":1448,"date":"2019-09-17T11:30:42","date_gmt":"2019-09-17T11:30:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?p=1448"},"modified":"2019-09-17T11:30:42","modified_gmt":"2019-09-17T11:30:42","slug":"miedo-al-delito-y-salud-mental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/miedo-al-delito-y-salud-mental\/","title":{"rendered":"Miedo al delito y salud mental"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1454 \" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/GettyImages-160550386-1024x798.jpg\" alt=\"\" width=\"754\" height=\"588\" srcset=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/GettyImages-160550386-1024x798.jpg 1024w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/GettyImages-160550386-300x234.jpg 300w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/GettyImages-160550386-768x598.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 754px) 100vw, 754px\" \/><\/p>\n<p>El <strong>miedo al crimen<\/strong> es reconocido como un problema serio capaz de provocar gran impacto sobre el estilo de vida de las personas y su sensaci\u00f3n de bienestar. El temor a devenirse v\u00edctima de un hecho delictivo se concibe razonable teniendo en cuenta las nocivas y vastas consecuencias que para la totalidad del individuo conlleva, pero s\u00f3lo si se cuenta con cierta base objetiva de que tal situaci\u00f3n es probable que suceda. El miedo, entonces, no es intr\u00ednsecamente malo, llega a ser disfuncional cuando es desproporcionado respecto al riesgo objetivo (Warr, 2006).<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, quienes m\u00e1s temen al delito no son generalmente las personas m\u00e1s victimizadas, ni los <strong>delitos<\/strong> estad\u00edsticamente m\u00e1s previsibles son los que tienden a suscitar m\u00e1s alarma entre la poblaci\u00f3n. Como ha puesto de manifiesto Garc\u00eda (1998), de las encuestas de <strong>victimizaci\u00f3n<\/strong> se desprende que quienes m\u00e1s temen al delito son los menos victimizados, que los delitos que m\u00e1s miedo desencadenan son los que menos se producen y que no siempre delinquen m\u00e1s las personas que m\u00e1s temor inspiran. Por tanto, el riesgo percibido de victimizaci\u00f3n, es decir, la vulnerabilidad subjetiva que percibe una persona frente a diferentes actos delictivos o violentos, en funci\u00f3n de la probabilidad de ocurrencia de \u00e9stos, no se corresponde con el riesgo objetivo de sufrirlos (Ortega y Myles, 1987. Citados en Ramos y Andrade, 1991).<\/p>\n<p>Vozmediano et al. (2010) plantean una combinaci\u00f3n ortogonal de la situaci\u00f3n objetiva de la delincuencia y del miedo al delito que configura las siguientes cuatro realidades posibles:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1449 alignright\" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/cuadro-texto-BLOG-UDIMA-psicolog\u00eda-susana-300x285.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"285\" srcset=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/cuadro-texto-BLOG-UDIMA-psicolog\u00eda-susana-300x285.png 300w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/cuadro-texto-BLOG-UDIMA-psicolog\u00eda-susana.png 324w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>En la situaci\u00f3n en que la tasa de seguridad objetiva es razonablemente baja y el miedo al delito alto, se requerir\u00eda una intervenci\u00f3n a nivel social y comunitario por el perjuicio que supone para la calidad de vida de los ciudadanos.<\/p>\n<p>El miedo al delito (en adelante <strong>Md<\/strong>), debido a esta contradicci\u00f3n, constituye un importante objeto de estudio, en especial en lo que a las respuestas emocionales que los ciudadanos expresan se refiere. En este sentido, Hale (1996. Citado en Buil, 2016) afirma que el Md tiene efectos psicol\u00f3gicos en las personas modificando sus h\u00e1bitos y haci\u00e9ndolas permanecer m\u00e1s tiempo encerradas en casa, de tal modo que tanto la vida en comunidad como los v\u00ednculos sociales se pueden ver debilitados.<\/p>\n<p>A este respecto, Ayala y Chapa (2012) encuentran que mientras mayor es el sentimiento de <strong>inseguridad<\/strong> de los individuos menor es su demanda de servicios de entretenimiento fuera del hogar, en concreto, es mayor la probabilidad de que los individuos reduzcan sus salidas a restaurantes y cines.<\/p>\n<p>Vidales (2012), en esta misma l\u00ednea, advierte que el Md implica el aislamiento de las personas, el abandono y, por consiguiente, la progresiva degradaci\u00f3n de espacios p\u00fablicos, un mayor riesgo de conductas violentas, la modificaci\u00f3n sustancial de estilos de vida, la estigmatizaci\u00f3n de determinados grupos sociales considerados peligrosos, la adopci\u00f3n de medidas de protecci\u00f3n personal y la demanda social de mayor seguridad que, en su opini\u00f3n, se ve plasmada en la toma de decisiones pol\u00edtico-criminales desacertadas o, cuanto menos, cuestionables.<\/p>\n<p>Muratori y Zubieta (2013), tambi\u00e9n participa los numerosos estudios que revelan la asociaci\u00f3n entre el Md y sus consecuencias, entre las que destaca, a nivel individual, el empobrecimiento de la salud mental, por el aumento de la desconfianza hacia los otros, el desarrollo de cuadros patol\u00f3gicos como depresi\u00f3n y ansiedad, dificultades a\u00a0 nivel f\u00edsico debido a las restricciones de actividad f\u00edsica y recreativas, y cambios conductuales que afectan al estilo y la calidad de vida como adoptar mayores medidas de autoprotecci\u00f3n.<\/p>\n<p>A nivel social, el Md provoca la fractura del sentido de comunidad y el abandono de espacios p\u00fablicos. Sus investigaciones reflejan como quienes presentan mayores niveles de miedo son m\u00e1s pesimistas, perciben menos aceptaci\u00f3n social, menos seguridad y exhiben una muy baja confianza en las instituciones. El autor insiste en que, siendo un fen\u00f3meno que efectivamente constituye una amenaza al bienestar y a la calidad de vida de las personas, su medici\u00f3n y evaluaci\u00f3n se vuelve una variable fundamental de estudio.<\/p>\n<p>No obstante, y a pesar de los numerosos trabajos que reflejan el impacto negativo del Md en las personas que lo presentan, no se puede concluir sin mencionar aquellas otras aportaciones que subrayan sus efectos positivos. En este sentido, autores como Skogan (1987. Citado en Wynne 2008, p. 12) sostienen que el miedo puede reducir la exposici\u00f3n de las v\u00edctimas al riesgo y, por lo tanto, reducir su probabilidad de victimizaci\u00f3n en el futuro. Hip\u00f3tesis que justificar\u00eda las bajas tasas de victimizaci\u00f3n general entre los grupos de mayor temor como mujeres o ancianos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El miedo al crimen es reconocido como un problema serio capaz de provocar gran impacto sobre el estilo de vida de las personas y su sensaci\u00f3n de bienestar. 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