{"id":1281,"date":"2017-05-03T13:52:50","date_gmt":"2017-05-03T13:52:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?p=1281"},"modified":"2017-05-22T10:18:44","modified_gmt":"2017-05-22T10:18:44","slug":"presente-y-futuro-de-la-terapia-psicologica-de-la-obesidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/presente-y-futuro-de-la-terapia-psicologica-de-la-obesidad\/","title":{"rendered":"Presente y futuro de la terapia psicol\u00f3gica de la obesidad."},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\">Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, la obesidad va a convertirse en la gran pandemia del siglo XXI, entre otros motivos, debido a la elevada prevalencia de la obesidad infantil a nivel mundial en la actualidad (Baile, 2007; <span lang=\"en-US\">Karnik y Kanekar, 2012<\/span>), indicador de futuras generaciones de adultos obesos, como han constatado numerosas investigaciones (Alba\u00f1il, Rogero, S\u00e1nchez, Olivas, Rabanal y Sanz, 2011).<\/p>\n<p align=\"justify\">El inter\u00e9s de la salud mental por esta enfermedad no comienza hasta la segunda mitad del siglo XX, pues la obesidad se conceb\u00eda como una condici\u00f3n f\u00edsica que no representaba un problema de salud, m\u00e1s bien lo contrario, se consideraba una manifestaci\u00f3n de salud, bienestar o riqueza.<\/p>\n<p align=\"justify\">En un primer momento, los psic\u00f3logos que interven\u00edan en casos de obesidad lo hac\u00edan tratando las comorbilidades \u201cpsicol\u00f3gicas\u201d asociadas a esta enfermedad, como la baja autoestima, los problemas relacionales, la sintomatolog\u00eda depresiva, la ansiedad, etc. Posteriormente, la consolidaci\u00f3n de las terapias conductuales, cognitivas y cognitivo-conductuales a lo largo de las d\u00e9cadas de los a\u00f1os 50 y 60 del siglo veinte permiti\u00f3 que los psic\u00f3logos de la salud comenzaran a realizar propuestas de intervenci\u00f3n meramente psicol\u00f3gicas para tratar la obesidad. Si se reflexiona sobre este aspecto, todos los psic\u00f3logos estaremos de acuerdo en un aspecto, cuando se le pide a un paciente con sobrepeso u obesidad que siga una determinada dieta, se le est\u00e1 sugiriendo un cambio en sus h\u00e1bitos de alimentaci\u00f3n, en otras palabras, la modificaci\u00f3n de sus conductas; tambi\u00e9n estaremos de acuerdo en que la disciplina que tiene entre sus objetivos analizar y modificar conductas es la Psicolog\u00eda, la cual dispone de herramientas claramente validadas para conseguir que un paciente inicie conductas nuevas, modifique la intensidad o frecuencia de otras, o elimine aquellas que se consideran inadecuadas o nocivas para un individuo. Por ese motivo, el psic\u00f3logo es un elemento clave en el tratamiento de la obesidad, y en muchos casos, deber\u00eda incluso ser el central, por lo que debe reivindicar su papel junto a profesionales procedentes de otras especialidades en el tratamiento de casos de sobrepeso y obesidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">En los a\u00f1os sesenta, Stuart (1967) public\u00f3 un estudio sobre la eficacia del tratamiento conductual en pacientes obesos, los cuales consiguieron reducir su peso tras un a\u00f1o de tratamiento. Desde este paradigma se consideraba que la obesidad consist\u00eda en un desajuste de h\u00e1bitos aprendidos, los cuales eran promovidos y mantenidos por las caracter\u00edsticas individuales, as\u00ed como por las consecuencias que conllevaban. Por tanto, la terapia buscaba reeducar en dichos h\u00e1bitos. Pronto se detect\u00f3 que el enfoque dirigido fundamentalmente al control de la alimentaci\u00f3n era insuficiente, sobre todo a la hora de mantener los logros obtenidos o trabajar con los individuos \u201cresistentes\u201d a los tratamientos. Por este motivo, este enfoque se enriqueci\u00f3 con elementos procedentes del paradigma cognitivo, desde el cual se apuntaba la necesidad del planteamiento multidisciplinar (Foster, Markis y Bailer, 2005).<\/p>\n<p align=\"justify\">En la actualidad, sabemos que el tratamiento de la obesidad desde este enfoque cognitivo-conductual es eficaz (<span lang=\"en-GB\">Amigo, 2013<\/span>), observ\u00e1ndose p\u00e9rdidas de peso cada vez mayores con el paso del tiempo (Wadden, Crerand y Brock, 2005), lo que indica una depuraci\u00f3n constante de las t\u00e9cnicas desde que comenzaran en los a\u00f1os 90 los programas estandarizados de intervenci\u00f3n (Marcus, 1993). El mayor h\u00e1ndicap de este tipo de terapias es el hecho de que muchos de los pacientes recuperan el peso perdido con el tiempo.<\/p>\n<p align=\"justify\">El tratamiento cognitivo-conductual de la obesidad no tiene un protocolo cerrado sino que debe ajustarse siempre a la idiosincrasia del paciente, a sus singularidades. Esta sugerencia de flexibilidad en la elecci\u00f3n del tratamiento es compartida por diversos autores, como Wadden y Osei (2002). No obstante, la experiencia acumulada en el tratamiento de la obesidad ha permitido detectar ciertas \u00e1reas sobre las que intervenir, as\u00ed como aquellas t\u00e9cnicas que resultan m\u00e1s eficaces y efectivas, y por ende, recomendables. Las \u00e1reas habituales de tratamiento en casos de obesidad se dirigen a los h\u00e1bitos (de alimentaci\u00f3n y de actividad f\u00edsica) y a las variables cognitivas y sociales relacionadas con las conductas alteradas. En cuanto a las t\u00e9cnicas empleadas, \u00e9stas son las propias de este paradigma, destacando especialmente los autorregistros, las t\u00e9cnicas de control de contingencias, las t\u00e9cnicas de control estimular, el entrenamiento en resoluci\u00f3n de problemas, la ruptura de cadenas conductuales y el entrenamiento en habilidades sociales, las cuales se describen detalladamente en castellano en Gavino (2009) y Labrador (2009).<\/p>\n<p align=\"justify\">Parece que el tratamiento es m\u00e1s eficaz si se lleva a cabo semanalmente, con una duraci\u00f3n entre 16 y 26 semanas y un planteamiento flexible, adaptado al caso concreto (Wadden y Osei, 2002). Estos autores tambi\u00e9n consideran que el tratamiento grupal es preferible al individual, siempre que los grupos sean cerrados, sin nuevas incorporaciones durante el trascurso de la terapia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Como ejemplo paradigm\u00e1tico de una intervenci\u00f3n en formato grupal encontramos la propuesta de Vera (1998), de doce sesiones, dirigido a personas con sobrepeso u obesidad sin comorbilidades psicol\u00f3gicas relevantes, que buscan una p\u00e9rdida de peso menor de veinte kilos. Un ejemplo de propuesta de tratamiento individual es la de Baile y Gonz\u00e1lez (2013), quienes sugieren emplear un enfoque multidisciplinar y plantean una terapia de unos 6-7 meses que incluya unas 20 sesiones semanales, as\u00ed como otras adicionales m\u00e1s espaciadas en la parte final del tratamiento, si bien la pauta temporal debe adaptarse a la idiosincrasia del paciente.<\/p>\n<p align=\"justify\">El futuro de la terapia psicol\u00f3gica de la obesidad.<\/p>\n<p align=\"justify\">Son varios los retos a los que debe enfrentarse la terapia psicol\u00f3gica de la obesidad: por un lado, lograr cambios en el comportamiento del individuo en un contexto que promueve y facilita conductas obesog\u00e9nicas; por tanto, la motivaci\u00f3n para el cambio y las dificultades de intervenci\u00f3n son mayores en relaci\u00f3n a otros problemas de salud. Tambi\u00e9n comparte con otros tratamientos la dificultad de mantener los logros obtenidos; de hecho, un n\u00famero elevado de pacientes que reciben terapia (psicol\u00f3gica o farmacol\u00f3gica) recuperan todo el peso perdido a los pocos a\u00f1os de finalizar el tratamiento (<span lang=\"en-GB\">Devlin, Goldfein, Carino y Wolk, 2000)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Esto ha llevado a entender la obesidad como una enfermedad cr\u00f3nica que requiere una intervenci\u00f3n de por vida. Dicha perspectiva debe ser integrada por la psicolog\u00eda de la salud para dar una respuesta terap\u00e9utica realista.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para mejorar el mantenimiento de los logros se han propuesto diversas estrategias, como las que recogen Garaulet y P\u00e9rez de Heredia (<span lang=\"en-GB\">2010):<\/span> establecer sistemas de alimentaci\u00f3n controlados varias veces a la semana, ser cautos en el establecimiento de los objetivos a alcanzar (proponiendo metas realistas), desarrollar programas de mantenimiento espec\u00edficos (alargando la fase de seguimiento, haciendo uso de Internet, promoviendo mayor actividad f\u00edsica\u2026) y aplicar nuevos enfoques procedentes de la terapia cognitiva, como los de Cooper y Fairburn (2001)<span lang=\"en-GB\">.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Por otra parte, deben perfilarse los protocolos de intervenci\u00f3n, depurando los objetivos principales y las t\u00e9cnicas que poseen mayor aval emp\u00edrico, as\u00ed como concretar qu\u00e9 modalidad de intervenci\u00f3n (psicol\u00f3gica o combinada) resulta m\u00e1s adecuada para cada paciente en funci\u00f3n de su idiosincrasia.<\/p>\n<p align=\"justify\">Por \u00faltimo, debido al hecho de que un importante n\u00famero de individuos con obesidad llevan a cabo episodios de atrac\u00f3n, padeciendo incluso el Trastorno por Atrac\u00f3n (<span lang=\"en-US\">Yanovski, 2003<\/span>), la intervenci\u00f3n deber\u00e1 incluir elementos terap\u00e9uticos de un trastorno del comportamiento alimentario, con las dificultades singulares que ello conlleva. Hasta la fecha no se ha definido claramente un protocolo de intervenci\u00f3n en obesidad en casos de trastorno por atrac\u00f3n com\u00f3rbido, por lo que habr\u00e1 que trabajar en ello.<\/p>\n<p align=\"justify\">En el campo de la prevenci\u00f3n la psicolog\u00eda tambi\u00e9n tiene larga experiencia en el desarrollo de programas de promoci\u00f3n de la salud, por lo que deber\u00eda ser tenida en cuenta en la elaboraci\u00f3n de estrategias preventivas en obesidad, campo en el que ya se han realizado propuestas interesantes al respecto, por ejemplo, en el \u00e1mbito de la obesidad infantil (<span lang=\"en-US\">Aguilar, Gonz\u00e1lez, Garc\u00eda, Garc\u00eda, \u00c1lvarez, Padilla, Gonz\u00e1lez <\/span><span lang=\"en-US\">y<\/span><span lang=\"en-US\"> Ocete, <\/span>2011; Vela, Garc\u00eda, Go\u00f1i, Suinaga, Aguayo, de las Heras, et al., 2009).<\/p>\n<p align=\"justify\">Esta reflexi\u00f3n intenta poner de manifiesto que la terapia psicol\u00f3gica de la obesidad tiene ya cierta trayectoria hist\u00f3rica, dispone de estudios sobre su eficacia y ha sido capaz de elaborar programas de intervenci\u00f3n, m\u00e1s o menos sistem\u00e1ticos, tanto en formato grupal como individual. Por ello, se considera que la psicolog\u00eda debe ser tenida en cuenta en el tratamiento de la obesidad, no solo en la intervenci\u00f3n de sus comorbilidades. No obstante, a\u00fan quedan retos por afrontar, tanto metodol\u00f3gicos, tales como la depuraci\u00f3n y concreci\u00f3n de los protocolos de intervenci\u00f3n, como te\u00f3ricos, como la progresiva asunci\u00f3n de la obesidad como una enfermedad cr\u00f3nica y lo que ello implica.<\/p>\n<p lang=\"en-GB\" align=\"left\">Referencias.<\/p>\n<p align=\"justify\">Alba\u00f1il, M.R., Rogero, M.E., S\u00e1nchez, M., Olivas, A., Rabanal, A. y Sanz, M.T. (2011). Riesgo de mantener obesidad desde la infancia hasta el final de la adolescencia. Pediatr\u00eda Atenci\u00f3n Primaria [on line], 13 (50).<\/p>\n<p align=\"justify\">Amigo, I. (2013). Intervenci\u00f3n psicol\u00f3gica en obesidad. Recensi\u00f3n. Psicothema, 25, 415.<\/p>\n<p align=\"justify\">Baile, J.I. (2007). Obesidad infantil, \u00bfqu\u00e9 hacer desde la familia? Madrid: Editorial S\u00edntesis.<\/p>\n<p align=\"justify\">Baile, J.I. y Gonz\u00e1lez, M.J. (2013). Tratando la obesidad, t\u00e9cnicas y estrategias terap\u00e9uticas. Madrid: Ed. Pir\u00e1mide.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Cooper, Z. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Fairburn, C.G. (2001) A new cognitive behavioral approach to the treatment of obesity. <\/span><span lang=\"en-GB\">Behaviour Research and Therapy, 39<\/span><span lang=\"en-GB\">, 499-511.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Devlin, M. J., Goldfein, J. A., Carino, J. S. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Wolk, S. L. (2000). Open treatment of overweight binge eaters with phentermine and fluoxetine as an adjunct to cognitive- behavioral therapy. <\/span><span lang=\"en-GB\">International Journal of Eating Disorders, 28<\/span><span lang=\"en-GB\">, 325-332.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Foster, G.D., Makris, A.P. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Bailer, B. A. (2005). Behavioral treatment of obesity. <\/span><span lang=\"en-GB\">American Journal of Clinical Nutrition, 82<\/span><span lang=\"en-GB\">, 230-235.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Gavino, A. (Coor.). (2009). <\/span><span lang=\"en-GB\">Gu\u00eda de t\u00e9cnicas de terapia de conducta<\/span><span lang=\"en-GB\">. Madrid: Ed. Pir\u00e1mide.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Garaulet, M. y P\u00e9rez de Heredia, F. (2010). <span lang=\"en-GB\">Behavioural therapy in the treatment of obesity (II): role of the Mediterranean diet. <\/span><span lang=\"en-GB\">Nutrici\u00f3n Hospitalaria, 25<\/span><span lang=\"en-GB\">, 9-17. <\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Karnik, S. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Kanekar, A. (2012). Childhood obesity: a global public health crisis. <\/span><span lang=\"en-GB\">International Journal of Preventive Medicine, 3<\/span><span lang=\"en-GB\">, 1-7.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Labrador, F.J. (Cor.). <\/span>(2009). T\u00e9cnicas de modificaci\u00f3n de conducta. Madrid: Ed. Pir\u00e1mide.<\/p>\n<p align=\"justify\">Marcus, M.D. (1993). Obesidad. En M. Hersen y Last C.G. (Ed.). Manual de casos de terapia de conducta (pp. 149-161). Bilbao: Descl\u00e9e de Brouwer.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Stuart, R.B. (1967). Behavioral control of overeating. <\/span><span lang=\"en-GB\">Behavior Research and Therapy, 5<\/span><span lang=\"en-GB\">, 357-365.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Vera, M.N. (1998). Evaluaci\u00f3n y tratamiento de la obesidad. En V. Caballo (Dir.). Manual para el tratamiento cognitivo-conductual de los trastornos psicol\u00f3gicos (vol. 2) (pp. 217-248). Madrid: Siglo XXI.<\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Wadden, T.A., Crerand, C.E. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Brock, J. (2005). <\/span>Tratamiento conductual en la obesidad. <span lang=\"en-GB\">Cl\u00ednicas Psiqui\u00e1tricas de Norteamerica, 28<\/span><span lang=\"en-GB\">, 151-170.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-GB\"> Wadden, T.A. <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> Osei, S. (2002). The treatment of obesity: an overview. En T.A. Wadden <\/span><span lang=\"en-GB\">y<\/span><span lang=\"en-GB\"> A.J. Stunkard, (Eds.). <\/span><span lang=\"en-GB\">Handbook of Obesity Treatment<\/span><span lang=\"en-GB\"> (pp. 229-248). New York: Guilford Press.<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span lang=\"en-US\"> Yanovski, S.Z. (2003). Binge eating disorder and obesity in 2003: could treating an eating disorder have a positive effect on the obesity epidemic? <\/span><span lang=\"en-US\">International Journal of Eating Disorders, 34<\/span><span lang=\"en-US\">, Suppl, 117-20.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, la obesidad va a convertirse en la gran pandemia del siglo XXI, entre otros motivos, debido a la elevada prevalencia de la obesidad infantil a nivel mundial en la actualidad (Baile, 2007; Karnik y Kanekar, 2012), indicador de futuras generaciones de adultos obesos, como han constatado numerosas investigaciones [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":16,"featured_media":1058,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[140,225],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/16"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1281"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1292,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1281\/revisions\/1292"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1281"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1281"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1281"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}