{"id":1253,"date":"2017-02-27T15:52:27","date_gmt":"2017-02-27T15:52:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?p=1253"},"modified":"2017-02-27T16:57:34","modified_gmt":"2017-02-27T16:57:34","slug":"como-procesa-el-cerebro-las-caras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/como-procesa-el-cerebro-las-caras\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo procesa las caras nuestro cerebro?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1262 size-full\" title=\"C\u00f3mo procesa las caras nuestro cerebro\" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/como-procesa-caras-cerebro.jpg\" alt=\"C\u00f3mo procesa las caras nuestro cerebro\" width=\"800\" height=\"350\" srcset=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/como-procesa-caras-cerebro.jpg 800w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/como-procesa-caras-cerebro-300x131.jpg 300w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/como-procesa-caras-cerebro-600x263.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p align=\"justify\">Los seres humanos estamos altamente dotados para reconocer la informaci\u00f3n social que nos proporcionan los rostros, no s\u00f3lo aquella relativa a aspectos de la identidad facial, como el sexo o la edad, sino tambi\u00e9n la relacionada con la emoci\u00f3n que estos rostros expresan (Ellis y Young, 1992). Esta habilidad para interpretar las caras de otras personas es un aspecto b\u00e1sico de la interacci\u00f3n social humana. En este sentido, las caras constituyen uno de los primeros est\u00edmulos que recibimos al nacer y es, desde el punto de vista biol\u00f3gico, psicol\u00f3gico y social, el objeto visul m\u00e1s significativo para el ser humano (Lopera, 2000).<\/p>\n<p align=\"justify\">El estudio de pacientes con lesiones o disfunciones cerebrales ha puesto de manifiesto el importante impacto a nivel social que aparecen cuando se presentan dificultades en el procesamiento de las caras. As\u00ed, la incapacidad para reconocer rostros puede producir importantes liitaciones en la comunicaci\u00f3n con otras personas, contribuir al aislamiento y, en definitiva, provocar la p\u00e9rdida de calidad de vida. Tambi\u00e9n ha puesto de manifiesto la existencia de una disociaci\u00f3n entre la capacidad para reconocer rasgos de identidad facial (edad, sexo, etc) y la capacidad para reconocer expresiones faciales emocionales.<\/p>\n<p align=\"justify\">Para dar explicaci\u00f3n a este fen\u00f3meno se han desarrollado diversos modelos neurocognitivos acerca del procesamiento de caras (Calder y Young, 2005; Calder, Young, Keane y Dean, 2000; Haxby, Hoffman y Gobbini, 2002; Haxby y Gobbini, 2011). Por ejemplo, el modelo de Haxby, Hoffman y Gobbini (2000), sugiere que la informaci\u00f3n de los rostros se procesa de forma distribuida mediante dos sistemas funcionalmente independientes que reciben el nombre de central y extendido (ver Figura 1).<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\" align=\"justify\"><a href=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone  wp-image-1256\" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1.jpg\" alt=\"Modelo procesamiento emocional\" width=\"525\" height=\"394\" srcset=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1.jpg 1058w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1-300x225.jpg 300w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-content\/uploads\/Modelo-procesamiento-emocional1-600x450.jpg 600w\" sizes=\"(max-width: 525px) 100vw, 525px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-size: small;\">Figura 1. Modelo de Haxby, Hoffman y Gobbini (2000)<\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">Por una parte, el sistema central parece estar implicado en el procesamiento de las caracter\u00edsticas b\u00e1sicas de la identidad y de los gestos faciales (como las expresiones faciales emocionales). Para ello, despu\u00e9s de generarse una representaci\u00f3n inicial de la cara, el procesamiento de la identidad y de las expresiones faciales emocionales sigue dos caminos separados e independientes. El procesamiento de rasgos de identidad facial conlleva la percepci\u00f3n de caracter\u00edsticas estables o invariables de la cara, mientras que las expresiones faciales emocionales requieren la percepci\u00f3n de sus aspectos variables (o cambiantes). En ambos tipos de an\u00e1lisis participa la corteza occipital inferior generado la representaci\u00f3n inicial de la cara. Adem\u00e1s, y ya de manera distintiva, en el reconocimiento de la identidad facial est\u00e1 implicado el giro fusiforme mientras que en el reconocimiento de las expresiones faciales emocionales participa el surco temporal superior.<\/p>\n<p align=\"justify\">Tras este an\u00e1lisis perceptivo inicial por parte del sistema central, el sistema extendido lleva a cabo un conjunto de procesos que, en s\u00edntesis, contribuyen a dotar de significado, tanto a los rasgos de identidad como a la expresi\u00f3n facial emocional. As\u00ed, por ejemplo, pueden recuperarse y conectarse datos biogr\u00e1ficos relativos a la persona para el reconocimiento de su identidad o informaci\u00f3n acerca del valor afectivo de una determinada expresi\u00f3n para el reconocimiento de su estado emocional. Las estructuras que participan en uno y otro proceso son tambi\u00e9n distintas. As\u00ed, en el caso de la identidad, est\u00e1 implicada la corteza temporal anterior y, en el de la expresi\u00f3n facial emocional, la \u00ednsula, la am\u00edgala y el sistema l\u00edmbico (Calder y Young, 2005; Haxby y Gobbini, 2012).<\/p>\n<p align=\"justify\">Por lo tanto, parece que el nuestro enc\u00e9falo se encuentra altamente especializado en el reconocimiento de rostros, con estructuras especialmente dise\u00f1adas para el procesamiento de los mismos (tanto de los aspectos relativos a la identidad facial como a las expresiones faciales emocionales).<\/p>\n<p align=\"justify\">Referencias<\/p>\n<p align=\"justify\">Calder, A. J., &amp; Young, A. W. (2005). Understanding the recognition of facial identity and facial expression. <em>Nature Reviews Neuroscience<\/em>, <em>6<\/em>(8), 641-651. doi: 10.1038\/nrn1724<\/p>\n<p align=\"justify\">Calder, A.J., Young, A.W., Keane, J., &amp; Dean, M. (2000). Configurational information in facial expression perception.<em> Journal of Experimental Psychology: Human Perception and Performance, 26,<\/em> 527-551. doi: 10.1037\/0096-1523.26.2.527.<\/p>\n<p align=\"justify\">Ellis, A.W., y Young, A.W. (1992).<em> Neuropsicolog\u00eda cognitiva humana<\/em>. Barcelona: Editorial Masson.<\/p>\n<p align=\"justify\">Haxby, J. V. &amp; Gobbini, M. I. (2011). Distributed neural systems for face perception. In G., Rhodes, A., Calder, M., Johnson and J.V. Haxby (Eds.) <em>Oxford Handbook of Face Perception<\/em> (pp. 93-110). Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n<p align=\"justify\">Haxby, J. V., Hoffman, E. A. &amp; Gobbini, M. I. (2000). The distributed human neural system for face perception. <em>Trends of Cognitive Science, 4,<\/em> 223\u2013233.<\/p>\n<p align=\"justify\">Lopera, R. F. (2000). Procesamiento de caras: bases neurol\u00f3gicas, trastornos y evaluaci\u00f3n. <em>Revista de Neurolog\u00eda, 30<\/em>(5), 1-5.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los seres humanos estamos altamente dotados para reconocer la informaci\u00f3n social que nos proporcionan los rostros, no s\u00f3lo aquella relativa a aspectos de la identidad facial, como el sexo o la edad, sino tambi\u00e9n la relacionada con la emoci\u00f3n que estos rostros expresan (Ellis y Young, 1992). 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