{"id":1113,"date":"2016-11-21T13:11:20","date_gmt":"2016-11-21T13:11:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/?page_id=1113"},"modified":"2016-11-23T11:56:57","modified_gmt":"2016-11-23T11:56:57","slug":"tests-personalidad-html","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/tests-personalidad-html\/","title":{"rendered":"Pruebas Psicot\u00e9cnicas \u2013 Cap\u00edtulo 3. Personalidad"},"content":{"rendered":"<p>Podemos definir la personalidad como el patr\u00f3n caracter\u00edstico de la forma de ser y de comportarse de una persona. Habitualmente se describe ese patr\u00f3n de comportamiento en t\u00e9rminos de disposiciones o rasgos. Varias son las teor\u00edas o modelos que se han descrito de personalidad. Entre los m\u00e1s conocidos destacan los elaborados por:<\/p>\n<ul>\n<li>R.B.Cattell con su teor\u00eda de los 16 factores de la personalidad (cuestionario 16PF).<\/li>\n<li>Eysenck, que propone dos grandes rasgos o dimensiones b\u00e1sicas de la personalidad: extraversi\u00f3n-introversi\u00f3n y neuroticismo (Cuestionario EPI y cuestionario EPQ).<\/li>\n<\/ul>\n<p>Al hablar de personalidad, <strong>Pruebas Psicot\u00e9cnicas <\/strong>nos advierte que no podemos confundirla con <strong>\u00abcar\u00e1cter\u00bb<\/strong>. Este t\u00e9rmino, hoy en desuso en la psicolog\u00eda, abarca el conjunto de cualidades psicol\u00f3gicas (heredadas o aprendidas) que, en forma de tendencias, condicionan el comportamiento de un individuo. En cuanto concepto psicol\u00f3gico, el car\u00e1cter es una realidad \u00fanica, que no puede dividirse en elementos: es un todo. Precisamente por eso, porque no permite un an\u00e1lisis, es poco operativo. En el lenguaje coloquial nos referimos al car\u00e1cter como a aquella parte de la personalidad que engloba los h\u00e1bitos estables y los puntos de vista que gu\u00edan las preferencias de una persona, y que es fruto de la educaci\u00f3n; o sea, es la parte de la personalidad que puede cambiarse; por el contrario, el temperamento es aquella parte de la personalidad que no puede cambiarse.<\/p>\n<p>Los cuestionarios de personalidad son, sin duda, los m\u00e1s dif\u00edciles de preparar en una oposici\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, suelen ser los que realizan la \u00faltima criba de entre los opositores: son ellos, generalmente, los que determinan qui\u00e9n consigue plaza y qui\u00e9n no.<\/p>\n<p>Por tanto, interesa ofrecer al opositor algunas indicaciones que le permitan afrontar con garant\u00edas de \u00e9xito la contestaci\u00f3n a este tipo de cuestionarios.<\/p>\n<h2>1. \u00bfQu\u00e9 se entiende por \u00abpersonalidad\u00bb?<\/h2>\n<p>Conviene, pues, en primer lugar, determinar qu\u00e9 se quiere decir cuando hablamos de \u00abpersonalidad\u00bb.<\/p>\n<p>Hasta la fecha, no se han puesto totalmente de acuerdo las diversas escuelas y autores. Las diferencias entre ellos, sin embargo, no impiden que podamos definir a la personalidad como \u00abla totalidad de un ser, tal como aparece a \u00e9l mismo y a los dem\u00e1s, en su unidad, su singularidad y su continuidad. Cada uno posee una personalidad que resulta a la vez de su temperamento, de su constituci\u00f3n y de las m\u00faltiples huellas que deja la propia historia individual. Representa un modo habitual de reaccionar, en un momento dado de la evoluci\u00f3n. Pero no hay que confundirla con el car\u00e1cter: el car\u00e1cter nos es dado en parte, mientras que la personalidad se constituye. Nuestros actos nos siguen y obramos seg\u00fan la imagen que nos formamos de nosotros mismos (o seg\u00fan la que queremos dar).<\/p>\n<p>La personalidad es nuestro ser global: incluye la conciencia y el inconsciente en su relaci\u00f3n con el mundo exterior. Es el v\u00ednculo que da al psiquismo su unidad. Los trastornos de la personalidad implican una destrucci\u00f3n de este v\u00ednculo\u00bb (<em>La psicolog\u00eda moderna de la A a la Z<\/em>, Editorial Mensajero, p\u00e1g. 294).<\/p>\n<p>Esta larga cita nos permite atisbar la enorme complejidad del t\u00e9rmino \u00abpersonalidad\u00bb, lo que explica las razonables diferencias entre los diversos autores.<\/p>\n<p>Ello, sin embargo, nos obliga a reconocer la capital importancia que, en todo proceso de selecci\u00f3n, debe concederse al conocimiento de la personalidad del aspirante. De ah\u00ed la funci\u00f3n selectiva final de los cuestionarios de personalidad.<\/p>\n<p>Esto puede apreciarse mejor con un sencillo ejemplo:<\/p>\n<p>Supongamos que el due\u00f1o de una f\u00e1brica necesita contratar a un nuevo empleado para que le lleve la contabilidad de su empresa. Naturalmente, desea seleccionar el mejor candidato posible. Piensa, pues, que la persona seleccionada debe tener amplios y profundos conocimientos de contabilidad; adem\u00e1s, una experiencia m\u00ednima demostrable de cinco a\u00f1os en puesto similar; igualmente, una incansable capacidad de trabajo; no deber\u00e1 ser demasiado mayor, etc. Para mayor seguridad en el acierto de su selecci\u00f3n, acude a un gabinete psicol\u00f3gico para que \u00e9ste determina cu\u00e1les son las caracter\u00edsticas psicol\u00f3gicas m\u00e1s id\u00f3neas del aspirante ideal: elevada inteligencia, alta aptitud num\u00e9rica, gran capacidad de razonamiento abstrato y, finalmente, personalidad ajustada y sin problemas importantes. Pues bien, con todos estos requisitos se elabora el \u00abperfil psico-profesional\u00bb de la persona que se desea contratar. El problema surgir\u00e1 despu\u00e9s: si no hay ning\u00fan aspirante que re\u00fana todos los requisitos al 100 por 100, \u00bfqu\u00e9 hacer? y, m\u00e1s concretamente: \u00bfqu\u00e9 haremos si un aspirante re\u00fane todas las condiciones, pero se le detectan ciertos problemas de personalidad? \u00bfno ser\u00e1 preferible prescindir de \u00e9l? Sus problemas de personalidad, probablemente, le impedir\u00e1n rendir a tope en su trabajo, o tal vez le har\u00e1n crearse problemas en las relaciones con sus compa\u00f1eros, o quiz\u00e1 alg\u00fan d\u00eda se comporte de forma incomprensible&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 aspirante es preferible: el que m\u00e1s conocimientos y experiencia posee, aunque padezca problemas de personalidad; o, por el contrario, aquel que posee una personalidad equilibrada, aunque en el resto de aptitudes y conocimientos quede ligeramente por debajo del otro aspirante? La elecci\u00f3n corresponde, naturalmente, al due\u00f1o de la f\u00e1brica, pero creo que la inmensa mayor\u00eda de los empresarios contratar\u00eda a este segundo candidato. Con toda raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pues bien, todo ello nos ayuda a entender la importancia capital de los cuestionarios de personalidad en todo proceso de selecci\u00f3n.<\/p>\n<h2>2. Los cuestionarios de personalidad<\/h2>\n<p>En consecuencia, los psic\u00f3logos se han visto obligados a elaborar instrumentos de evaluaci\u00f3n de la \u00abpersonalidad\u00bb de los individuos.<\/p>\n<p>Dada la enorme complejidad de la personalidad humana, los cuestionarios que se han elaborado son extraordinariamente diversos, seg\u00fan la finalidad para la que han sido elaborados. As\u00ed, mientras unos cuestionarios eval\u00faan tan s\u00f3lo tres o cuatro variables de personalidad, otros estudian diecis\u00e9is o m\u00e1s. Adem\u00e1s no todos ellos eval\u00faan los mismos factores de personalidad, etc.<\/p>\n<p>En definitiva, nos encontramos con una riqu\u00edsima variedad de cuestionarios de personalidad.<\/p>\n<p>Lo que ocurre es que no todos est\u00e1n elaborados con igual acierto. Incluso no todos han obtenido igual aplauso de los psic\u00f3logos. Por tanto, no todos son igualmente empleados. Algunos son muy poco conocidos, otros casi no se utilizan.<\/p>\n<p>En definitiva, de entre tanta diversidad, cabe entresacar aquello que es com\u00fan a los principales cuestionarios de personalidad que, en Espa\u00f1a, suelen utilizarse en los procesos de selecci\u00f3n de personal. A ello dedicaremos el resto de este cap\u00edtulo: a comentar las caracter\u00edsticas comunes a casi todos los cuestionarios de personalidad m\u00e1s empleados en nuestro pa\u00eds para la selecci\u00f3n de aspirantes.<\/p>\n<p>Comentaremos a partir de ahora los factores de personalidad que suelen evaluar los cuestionarios de personalidad.<\/p>\n<h2>3. La mejor norma: SINCERIDAD<\/h2>\n<p>Es evidente que una persona, cuando desea conseguir un puesto de trabajo, est\u00e1 dispuesta a presentar de s\u00ed misma la imagen m\u00e1s favorable posible, a fin de que sea ella la seleccionada. Es una actitud comprensible. Los psic\u00f3logos lo saben. Por ello, los buenos cuestionarios de personalidad incluyen una escala para evaluar el grado de sinceridad con que el aspirante responde al cuestionario.<\/p>\n<p>No se trata de detectar a las personas que habitualmente mienten. No. Tan s\u00f3lo se intenta descubrir sin una persona ha mentido al responder el cuestionario.<\/p>\n<p>Esta escala puede llegar a ser eliminatoria. Es decir, si se supera el punto cr\u00edtico establecido, lo que procede es anular los resultados de ese cuestionario. En efecto \u00bfpara qu\u00e9 leerlo, si se supone razonablemente que no ha sido respondido con un m\u00ednimo de sinceridad? Un cuestionario as\u00ed no nos ha permitido conocer la personalidad de este aspirante; ante la duda, se le elimina.<\/p>\n<p>Interesa tener esto muy en cuenta: <strong>conviene ser sincero<\/strong> al responder a un cuestionario de personalidad.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pueden los cuestionarios de personalidad descubrir si una persona responde sinceramente?<\/p>\n<p>Mediante preguntas que contienen peque\u00f1os defectos que solemos cometer el 99% de las personas: si un aspirante no admite que tiene ni siquiera esos peque\u00f1os defectos, hay que dudar de su sinceridad; lo m\u00e1s probable es que est\u00e9 exagerando sus virtudes y cualidades, hasta el punto de ofrecer una imagen de persona perfecta. Pero \u00abpersona perfecta\u00bb no existe&#8230;<\/p>\n<p>Las preguntas que eval\u00faan la sinceridad son parecidas a las siguientes:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfNunca deja para ma\u00f1ana lo que puede hacer hoy?<\/li>\n<li>\u00bfSe enfada alguna vez?<\/li>\n<li>\u00bfAlguna vez ha exagerado sus \u00e9xitos o m\u00e9ritos?<\/li>\n<li>\u00bfHa mentido alguna vez?<\/li>\n<li>\u00bfLe gusta ganar en el juego?<\/li>\n<li>\u00bfHabla mal algunas veces de personas que conoce?<\/li>\n<li>\u00bfAlguna vez piensa o desea cosas que, si se supieran, le avergonzar\u00edan?<\/li>\n<li>\u00bfHa hablado alguna vez de cosas que desconoce?<\/li>\n<li>\u00bfSolamente habla de lo que conoce?<\/li>\n<li>\u00bfCumple siempre su palabra?<\/li>\n<li>\u00bfHa tenido siempre el dinero que necesitaba?<\/li>\n<li>\u00bfSiempre llega a tiempo a su trabajo?<\/li>\n<li>\u00bfSe averg\u00fcenza de algo que haya hecho alguna vez?<\/li>\n<li>\u00bfLe son simp\u00e1ticas todas las personas que conoce?<\/li>\n<li>Sus modales, \u00bfson tan correctos en casa como cuando va de visita?<\/li>\n<\/ul>\n<h2>4. Las contradicciones<\/h2>\n<p>Es otra estratagema inventada por los psic\u00f3logos para descubrir si una personas responde sinceramente al cuestionario. Para ello, en los cuestionarios largos, se hace al sujeto la misma (o muy parecida) pregunta tres o m\u00e1s veces, muy distanciadas entre s\u00ed al objeto de ver si se contradice: si una vez responde: \u00abS\u00cd\u00bb, otra \u00abNO\u00bb y otras dos m\u00e1s \u00abNO S\u00c9\u00bb, hay que sospechar que el aspirante est\u00e1 intentando enga\u00f1ar al seleccionador, raz\u00f3n para la que, al no acordarse de lo que respondi\u00f3 antes, ahora da otra contestaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>5. Histeria<\/h2>\n<p>La histeria es una neurosis que se manifiesta en s\u00edntomas tanto ps\u00edquicos como f\u00edsicos. Aunque sus manifestaciones son muy diversas, las m\u00e1s frecuentes son: dolores y malestares, tales como dolores g\u00e1stricos, contracciones musculares, par\u00e1lisis, dolores intestinales, v\u00f3mitos, deficiencias card\u00edacas, propensi\u00f3n a epis\u00f3dicos ataques de debilidad, etc.<\/p>\n<h2>6. Depresi\u00f3n<\/h2>\n<p>Las personas que sufren este s\u00edndrome se caracterizan por padecer un decaimiento de la moral, el pesimismo, la falta de ilusi\u00f3n, la fatigabilidad, los insomnios, la tendencia a preocuparse, la falta de confianza en s\u00ed mismas, una disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n y de la memoria, etc.<\/p>\n<h2>7. Paranoia<\/h2>\n<p>Las personas que padecen esta psicosis se caracterizan por sufrir delirios de persecuci\u00f3n (\u00abtodos est\u00e1n en contra m\u00eda\u00bb), hipersensibilidad (se ve como un incomprendido), susceptibilidad (se considera v\u00edctima), desconfianza en los dem\u00e1s, inadap\u00adtaci\u00f3n social, etc.<\/p>\n<h2>8. Hipocondr\u00eda<\/h2>\n<p>Sus s\u00edntomas principales son: quejarse frecuentemente de dolores y malestar, angustia excesiva por la salud propia, temor a la aparici\u00f3n de enfermedades: los que la padecen son \u00abenfermos imaginarios\u00bb, ya que, si acuden a la medicina, sus presuntos dolores no encuentran confirmaci\u00f3n org\u00e1nica.<\/p>\n<h2>9. Esquizofrenia<\/h2>\n<p>Los s\u00edntomas que suelen caracterizar a las personas que padecen esta psicosis son: grave desorganizaci\u00f3n del pensamiento, pensamientos y conductas inusitadas, p\u00e9rdida del contacto con la realidad, separaci\u00f3n entre la vida subjetiva y la realidad, el enfermo vive en un mundo irreal, etc.<\/p>\n<h2>10. Psicopat\u00eda<\/h2>\n<p>Algunos prefieren llamarla \u00absociopat\u00eda\u00bb, ya que, en efecto, es \u00e9ste un t\u00e9rmino m\u00e1s expresivo; refleja una dificultad para la vida social. Son sus s\u00edntomas: carencia de afecto hacia los dem\u00e1s, desconsideraci\u00f3n hacia las normas sociales (a veces mienten, roban, abusan del alcohol o de las drogas, pueden realizar actos de perversi\u00f3n sexual, etc.), tendencias antisociales, etc.<\/p>\n<h2>11. Estabilidad Emocional<\/h2>\n<p>Una persona es estable emocionalmente cuando no experimenta cambios en su estado de \u00e1nimo por razones m\u00ednimas o incluso sin raz\u00f3n.<\/p>\n<h2>12. Introversi\u00f3n<\/h2>\n<p>Una persona es introvertida cuando no le agradan las relaciones sociales, ni tiene facilidad para ellas, no tiene un car\u00e1cter animado, no es locuaz, no tiene habilidad para dirigir reuniones, se aisla del contacto social; las personas introvertidas suelen ser ap\u00e1ticas, t\u00edmidas, inseguras, modestas, incapaces de tomar decisiones, frustradas en sus relaciones interpersonales, conscientes de s\u00ed mismas, r\u00edgidas, desconfiadas de sus propias habilidades&#8230;<\/p>\n<p>Los doce factores o rasgos de personalidad estudiados son los que generalmente aparecen en los cuestionarios de personalidad. Ya advertimos antes, sin embargo, de la enorme complejidad, variedad y diversidad de estos cuestionarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">&raquo; <a href=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/hojas-respuestas-html\/\">Pruebas Psicot\u00e9cnicas \u2013 Cap\u00edtulo 4. Hojas de respuestas<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/tests-clasificacion-archivado-html\/\"> Pruebas Psicot\u00e9cnicas \u2013 Cap\u00edtulo 2. Aptitudes &#8211; Clasificaci\u00f3n-Archivado (CA) <\/a> &laquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podemos definir la personalidad como el patr\u00f3n caracter\u00edstico de la forma de ser y de comportarse de una persona. Habitualmente se describe ese patr\u00f3n de comportamiento en t\u00e9rminos de disposiciones o rasgos. Varias son las teor\u00edas o modelos que se han descrito de personalidad. Entre los m\u00e1s conocidos destacan los elaborados por: R.B.Cattell con su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","template":"","meta":{"footnotes":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1113"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1113"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1113\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1167,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1113\/revisions\/1167"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/psicologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}