Archivos de Autor: celia.berna

Resistencia 2.0

De nuevo las redes sociales e Internet han dado muestra de su capacidad comunicativa y de su poder de convocatoria. Las movilizaciones que han tenido lugar en España en los últimos días bajo el paraguas de Democracia Real Ya han irrumpido en la campaña electoral, descolocando a la clase política, gracias al efecto amplificador de redes como Facebook y Twitter.

Ni siquiera las prohibiciones de la Junta Electoral Central ni los reveses del TC y del TS  han podido frenar el movimiento 15-M.  Las protestas han continuado pese a la advertencia de «ilegalidad» de las concentraciones y de las acampadas en las plazas españolas en medio de un clima general de tranquilidad y de responsabilidad cívica. Sus reivindicaciones esenciales son el cambio de la ley electoral, la eliminación de los privilegios de políticos y banqueros y la aplicación de medidas efectivas para la activación del empleo y para la salvaguardia de los derechos sociales. Su  motor: el hartazgo de una clase política que no les representa, su oposición a los abusos del sistema financiero, la precariedad laboral y alto índice de la tasa de paro que asfixia a casi 5 millones de personas en nuestro país.

El fenómeno de «los indignados», nacido en la madrileña Puerta del Sol, se ha extendido como la pólvora dentro y fuera de nuestras fronteras –son ya más de 166 las ciudades donde se ha hecho eco el movimiento según el diario El País– con el objetivo de agitar las conciencias de una aparentemente dormida sociedad civil. Aún es pronto para valorar cuál será su repercusión en el ámbito político y para estimar si se trata de una reivindicación que habita en el incierto terreno de la utopía. Todo depende de cuáles sean las acciones que se acometan y de la capacidad de organización del movimiento a partir del 22-M, pero no hay duda de que los ciudadanos parecen haber encontrado en Internet al gran aliado para ejercer su derecho a la libertad de expresión.

Reinventando el periódico

Desde ayer los contenidos de The New York Times, una de las principales cabeceras de EEUU y del mundo, dejarán de estar en abierto a los lectores a través de la Red, al menos totalmente. El 28 de marzo es la fecha que marca el inicio de una nueva andadura en la trayectoria de este periódico porque el acceso libre al medio quedará restringido a solo a 20 informaciones. El nuevo sistema de pago forma parte del proyecto Ongo, integrado por otras dos importantes cabeceras de EEUU: The Washington Post y USA Today, que también han decidido apostar por encontrar una nueva vía de ingresos para su actividad profesional.

La limitación a 20 artículos gratuitos de The New York Times y otras fórmulas similares han sido puestas en marcha debido fundamentalmente a motivos económicos. La publicidad online se revela insuficiente para reflotar el sector y los directivos encuentran una única salida a la situación crítica que vive el sector: la revalorización de sus contenidos y el pago por su consumo.

Ya otros medios han actuado de avanzadilla y han abierto nuevas fuentes de financiación, dando el salto a la prensa de pago. El Financial Times, The Wall Street Journal y  The Times –con acceso limitado solo a los suscriptores desde junio de 2010– son algunos ejemplos de los medios pioneros que han apostado por esta solución para intentar atajar la espiral de pérdidas. Experimentos similares han sido desarrollados también en en España con resultados irregulares. El País, en los comienzos de la era digital, asumió esta línea de negocio, obligando a la suscripción para el acceso a su edición en la web, pero tuvo que reconsiderar su postura ante la presión ejercida por la gratuidad de sus competidores en Internet. Desde el 15 de noviembre de 2007, el principal periódico español permitió el acceso totalmente libre a sus contenidos a los lectores para recuperar su posición de liderazgo y actualmente no cuenta con ningún producto a cuyos contenidos se acceda previo pago de los lectores. Por su parte, el diario El Mundo hace tan solo un año inició un camino similar, aunque con menos restricciones, gracias a Orbyt, una plataforma de contenidos informativos digitales de calidad. Orbyt convive hoy por hoy con elmundo.es, la web informativa del periódico de acceso totalmente gratuito, y, de momento, la nueva fórmula dual se mantiene con el apoyo de unos 15.000 suscriptores.

La cuestión resulta bastante compleja. la  La crisis azuza duramente al sector y la publicidad –otrora principal sustento de los medios de comunicación– resulta insuficiente para costear la actividad profesional, pues solo permite sufragar el 9% de los gastos, según la Newspaper Association of America. En el otro lado de la trinchera, los lectores difícilmente lograrán volver a acostumbrarse al sistema de pago para ejercer su derecho a la información, después de que Internet abriera las puertas a la gratuidad del servicio  –sobre todo si no hay consenso entre los distintos agentes mediáticos–. La solución a los males que padece la prensa no parece fácil, pero el futuro de la profesión está en juego.

Desde este enlace, se puede acceder a la Carta a los lectores lanzada por el editor del periódico, Arthur Ochs Sulzberger Jr.,

donde se dan más detalles sobre el nuevo sistema implantado y donde se hace una apuesta por la calidad  y se realiza un llamamiento a la fidelidad de los consumidores de productos informativos.

A la caza del periodista

Los últimos acontecimientos desarrollados en Egipto para derrocar el gobierno de Mubarak han propiciado nuevas agresiones al ejercicio de la libertad de prensa. Los periodistas se convirtieron en objetivo para quienes apoyaban a Hosni Mubarak antes de que decidiera dimitir el pasado viernes día 11 de febrero. Los partidarios del ya ex-mandatario egipcio la emprendieron a golpes con los informadores y reporteros gráficos desplazados a la zona para cubrir la actualidad informativa en la plaza de la Liberación  por considerar que trasladaban al mundo una imagen distorsionada de la realidad política y social que vive el país en estas últimas semanas. En los enfrentamientos entre los manifestantes que querían forzar la dimisión del entonces todavía presidente y los que aún le apoyaban, los periodistas tuvieron que esquivar palos, piedras y navajazos. Los leales a Mubarak, además, rompieron teléfonos y cámaras, robaron pasaportes y trataron de impedir que los periodistas ejercieran su trabajo, pero, afortunadamente, no hubo que lamentar excesivos daños personales ni materiales.

Desde aquí podéis acceder al testimonio de Rosa María Molló, enviada especial de TVE a El Cairo durante las revueltas.

Telerrealidad vs Información: el adiós de CNN+

CNN+, uno de los canales erigidos en estandartes de la libertad y de la independencia informativa en el panorama televisivo español, ha echado el cierre. Tras 11 años de andadura televisiva, la cadena finalizó el pasado 31 de diciembre, las emisiones de su canal de información continua. La razón: la inviabilidad económica. La escasa audiencia de la cadena hacía que fueran insuficientes los ingresos que recibía por publicidad y la coyuntura económica no ha hecho sino agravar la situación.

Tras la fusión de Telecinco y Cuatro, los intereses del grupo de Berlusconi se han acabado imponiendo. Irónicamente, el canal de noticias ha sido sustituido por la emisión continuada de Gran Hermano, ya que Vasile, al menos inicialmente, ha colocado en parrilla, para reemplazar a CNN+, un canal consagrado única y exclusivamente al ‘reality’ de mayor éxito de la televisión.

Sin duda, son tiempos de cambio en la realidad mediática española. Existen factores e intereses de diversa naturaleza que entran en liza para ganar la batalla de la audiencia. El primer pulso en la lucha por la pervivencia y por el beneplácito de los telespectadores  parece haberlo ganado la telerrealidad. Confiemos en que la información no salga excesivamente maltrecha de este lance y consiga reincorporarse al combate televisivo lo antes posible y lo haga con fuerza renovada y siguiendo la estela de CNN + como cadena informativa crítica, plural y de calidad.

Así fue la despedida de Iñaki Gabilondo el último día de emisión.