{"id":983,"date":"2013-10-17T08:32:19","date_gmt":"2013-10-17T08:32:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiaudima.com\/?p=983"},"modified":"2021-11-18T07:34:50","modified_gmt":"2021-11-18T07:34:50","slug":"entrevista-a-michael-kunst-arqueologo-del-instituto-arqueologico-aleman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/entrevista-a-michael-kunst-arqueologo-del-instituto-arqueologico-aleman\/","title":{"rendered":"Entrevista a Michael Kunst: arque\u00f3logo del Instituto Arqueol\u00f3gico Alem\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.historiaudima.com\/wp-content\/uploads\/M.-Kunst-DAI-foto-de-2013-octubre-reducida.jpg\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.historiaudima.com\/wp-content\/uploads\/M.-Kunst-DAI-foto-de-2013-octubre-reducida-150x150.jpg\" alt=\"M. Kunst-DAI-foto de 2013 octubre (reducida)\" width=\"150\" height=\"150\" class=\"alignleft size-thumbnail wp-image-986\" \/><\/a>Veinte a\u00f1os dan para mucho. Es el tiempo que lleva Michael Kunst instalado en Espa\u00f1a. Con sesenta a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, este prehistoriador alem\u00e1n &#8211; originario de Baja Sajonia &#8211; hace recuento de su trayectoria investigadora. Curs\u00f3 estudios universitarios en Berl\u00edn, donde conoci\u00f3 a su esposa Barbara Sasse, tambi\u00e9n arque\u00f3loga; pero su inter\u00e9s por la pen\u00ednsula ib\u00e9rica se forj\u00f3 en la Universidad de Friburgo. Fue all\u00ed donde el catedr\u00e1tico Edward Sangmeister inocul\u00f3 en \u00e9l la afici\u00f3n por la Prehistoria de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Un joven Kunst se contagi\u00f3 entonces de las tendencias \u201chispan\u00f3filas\u201d de esta Universidad, decantada tradicionalmente por los estudios arqueol\u00f3gicos del Suroeste europeo, como la Universidad de Munich por los estudios it\u00e1licos; la Universidad de Tubingen por Oriente Pr\u00f3ximo o la Universidad de Kiel por los estudios escandinavos. En Friburgo, llev\u00f3 a cabo la tesis doctoral (sobre la cer\u00e1mica de Zambujal) bajo la direcci\u00f3n de su maestro Sangmeister entre 1977 y 1982. Realiz\u00f3 su tesis mientras se consagraba como destacado especialista en los per\u00edodos neol\u00edtico y calcol\u00edtico de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Desde entonces forma parte de esa galer\u00eda de investigadores alemanes que han dedicado su vida a la Prehistoria de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica.<\/p>\n<p>\tMichael Kunst pertenece a esa estirpe de arque\u00f3logos alemanes con una s\u00f3lida formaci\u00f3n acad\u00e9mica y un respeto reverencial por sus maestros y predecesores. En su discurso no escatima palabras de elogio a quienes pusieron en valor la arqueolog\u00eda prehist\u00f3rica de Portugal. Es el caso de Vera Leisner, a la que considera promotora fundamental en la puesta en valor del yacimiento calcol\u00edtico de Zambujal, el gran proyecto vital del doctor Kunst. \u201cEl matrimonio Leisner, recuerda Kunst, lo perdi\u00f3 todo en 1943, cuando los bombardeos aliados destrozaron su casa de Munich\u201d. Desde entonces, los Leisner fijaron su residencia en Lisboa, sobrellevando aquellos dif\u00edciles a\u00f1os a base de contratos con instituciones portuguesas mientras el resto de Europa diger\u00eda los \u00faltimos coletazos de la Guerra y la temprana posguerra. Con la reapertura del DAI en 1954 (tras un par\u00e9ntesis de inactividad que dur\u00f3 11 a\u00f1os) Leisner convenci\u00f3 a sus colegas de la importancia de Zambujal, que ser\u00eda excavado por Sangmeister desde mediados de los a\u00f1os 50&#8242;.<\/p>\n<p>\tEl testigo de Zambujal lo tiene ahora el propio Kunst, cuyo v\u00ednculo con el DAI \u2013 entonces en r\u00e9gimen de colaborador del Instituto &#8211; se remonta a 1977. Desde 1994 es ya un miembro m\u00e1s del staff cient\u00edfico. Hombre de ciencia hasta el tu\u00e9tano, Kunst reclama para Zambujal el protagonismo del que es merecedor este yacimiento portugu\u00e9s ubicado en el t\u00e9rmino de Torres Vedras. La disposici\u00f3n estratigr\u00e1fica y la conservaci\u00f3n de sus murallas, que en algunos tramos alcanza los cuatro metros de altura, convierten Zambujal en un referente indiscutible del calcol\u00edtico peninsular. Como mandan los c\u00e1nones del prehistoriador met\u00f3dico, Kunst interpreta el yacimiento siguiendo la gu\u00eda cronol\u00f3gica que le proporciona la cer\u00e1mica, sus estilos decorativos y los ritos de enterramiento. Tras sesudas lecturas del registro arqueol\u00f3gico que ha aportado el yacimiento, el prehistoriador alem\u00e1n lo tiene claro: \u201cel origen del per\u00edodo campaniforme hay que ubicarlo en la zona que circunda Zambujal, la Extremadura portuguesa\u201d. A las evidencias visuales &#8211; murallas de cuatro metros de alzado y una compleja estratigraf\u00eda &#8211; se suma ahora una reciente prospecci\u00f3n geof\u00edsica, que se antoja prometedora. El \u201cescaneado\u201d del subsuelo de Zambujal revela la existencia de zanjas, tres nuevas l\u00edneas de muralla e indicios de sepulturas (posibles restos de tholoi o tumbas con formas de c\u00fapula) en la parte alta del yacimiento. En total, 25 hect\u00e1reas de \u201cpasto arqueol\u00f3gico\u201d que sin duda deparar\u00e1 sorpresas en las pr\u00f3ximas intervenciones arqueol\u00f3gicas. Una de las subdisciplinas que est\u00e1 acaparando el protagonismo de Zambujal en los \u00faltimos tiempos es la arqueometalurgia. Gracias a los an\u00e1lisis realizados, Kunst y su equipo han logrado concluir que el cobre localizado en el yacimiento procede de la comarca que circunda Lisboa.<br \/>\n\tEs precisamente en este asunto (el arqueometal\u00fargico) donde Kunst emite una interesante reflexi\u00f3n: \u00ab\u00bfEs necesariamente el cobre el motor de las sociedades calcol\u00edticas?\u00bb, se pregunta. Si atendemos a la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino (calcos, del griego cobre; litos, del griego piedra) deber\u00edamos dar por descontado el indiscutible protagonismo del cobre frente a otros materiales. Pero al investigador germano no le tiembla el juicio a la hora de enfrentar evidencias con t\u00f3picos: \u00abEn Zambujal apenas se han recuperado 5 kilos de cobre, una cantidad muy poco representativa\u00bb. E insiste: \u00abLa fundici\u00f3n del cobre se llevaba a cabo en los mismos lugares en los que se cocinaba. No hab\u00eda talleres especializados ni una producci\u00f3n industrial\u00bb.<br \/>\n\tNo es el \u00fanico paradigma con el que Kunst se atreve. A su juicio, se equivocan quienes relacionan los enterramientos prehist\u00f3ricos con la categor\u00eda social de los difuntos: \u00abA m\u00e1s tama\u00f1o, m\u00e1s categor\u00eda social; a m\u00e1s individuos en una misma tumba, menor jerarqu\u00eda de los enterrados\u00bb. El silogismo, para Kunst, no retrata la realidad. \u00abDe hecho, insiste Kunst, hay casos en la Historia que explican lo contradictorio de este planteamiento. Los emperadores de Austria est\u00e1n enterrados en tumbas colectivas (el emperador Jos\u00e9 II tom\u00f3 esta medida para evitar contagios); y el mism\u00edsimo Mozart (un personaje de posici\u00f3n acomodada y reconocido prestigio en su \u00e9poca) fue enterrado en una fosa com\u00fan\u00bb. De estos planteamientos, Kunst infiere que no hay por qu\u00e9 descartar la presencia de la elite de Zambujal en tumbas colectivas aparentemente sencillas. Una hip\u00f3tesis que eleva el sentido com\u00fan a categor\u00eda de conocimiento, y reduce los modelos te\u00f3ricos a intentos fallidos de conocer las sociedades prehist\u00f3ricas.<br \/>\n\tPoco amigo de los estereotipos, Kunst corona su discurso con otro planteamiento rotundo: \u00abla sociedad de Zambujal encaja m\u00e1s con el formato de una jefatura que con el de un estado. Para advertir un estado deber\u00edamos contar con una estratificaci\u00f3n social advertida en palacios, lugares p\u00fablicos, almacenes, etc&#8230; Y ninguna de esas evidencias aparece en Zambujal\u00bb. El alem\u00e1n vive apegado a la realidad de los restos sin concesi\u00f3n alguna a todo aquello que se salga del gui\u00f3n cient\u00edfico. Ni siquiera disimula la escasa simpat\u00eda que le despiertan los excesos divulgativos: \u201cel peligro es que la ciencia va encaminada en una direcci\u00f3n equivocada. Todo tiene que ser lo m\u00e1s grande, lo m\u00e1s interesante&#8230; oro, plata&#8230;\u201d.  Kunst es poco amigo de los medios. Prefiere una insignificante esquirla capaz de cambiar el rumbo de la Prehistoria que convertirse en un cazatesoros habituado a la espuma medi\u00e1tica. Es un hombre riguroso, met\u00f3dico; curtido en bibliotecas y yacimientos. Rehuye la m\u00edstica de los grandes tesoros y se muestra como un cient\u00edfico militante cuya \u00fanica aspiraci\u00f3n es que el peso de la ciencia recaiga sobre las piedras. El suyo es un protagonismo sordo pero valioso, meritorio, trascendente.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Veinte a\u00f1os dan para mucho. Es el tiempo que lleva Michael Kunst instalado en Espa\u00f1a. Con sesenta a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, este prehistoriador alem\u00e1n &#8211; originario de Baja Sajonia &#8211; hace recuento de su trayectoria investigadora. 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