{"id":644,"date":"2012-05-16T10:42:19","date_gmt":"2012-05-16T10:42:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiaudima.com\/?p=644"},"modified":"2021-11-18T07:34:54","modified_gmt":"2021-11-18T07:34:54","slug":"las-finanzas-desde-la-historia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/las-finanzas-desde-la-historia-2\/","title":{"rendered":"Las finanzas desde la historia"},"content":{"rendered":"<p>No parece que a los espa\u00f1oles se nos ha dado bien esto de la banca y el fisco. Si miramos a la \u00e9poca moderna, desde el siglo XVI, cuando la econom\u00eda comenz\u00f3 a monetarizarse y\u00a0 mercantilizarse en Europa, nos damos cuenta que aquello de comerciar, prestar dinero, contarlo, mover monedas, montar gremios y calcular ingresos y gastos deb\u00eda de ser cosa de italianos, flamencos, ingleses, alemanes y judeo-conversos expulsados a Portugal. Nosotros desde las tres bancarrotas de Felipe II y las 4 de Felipe IV hasta nuestro actual empantanamiento de Bankia, con temple de hidalgos, ni inmutarnos. Nuestra patria es la de siempre, sobre todo en cuanto a sus problemas estructurales. Siempre hemos tenido una fiscalidad inexistente dada la imposibilidad de desplazar la carga impositiva sobre una nobleza privilegiada y un clero exento de pago, o sobre un m\u00edsero y explotado campesinado sin apenas excedente, y de gravar los patrimonios de la Iglesia. Una Hacienda raqu\u00edtica que acompa\u00f1aba a un estado raqu\u00edtico incapaz de acometer una reforma fiscal con fines redistributivos para el desarrollo de capital humano y econ\u00f3mico nacional. Se han gravado las actividades productivas a fuerza de no poder hacer nada con las improductivas e ilegales. Nuestro primer banco nacional surgi\u00f3 un siglo despu\u00e9s del Banco de Inglaterra. El Banco de San Carlos (1782) ten\u00eda como objetivo prestar a la monarqu\u00eda para sus gastos pol\u00edtico-militares. Quebr\u00f3. En 1820 se cre\u00f3 el Banco de San Fernando,\u00a0 seguido del de Barcelona (1845) y ya en plena difusi\u00f3n de la Revoluci\u00f3n industrial por el continente se fund\u00f3 el Banco de Espa\u00f1a (1855) como emisor de billetes en todos el estado orientado al impulso de la construcci\u00f3n del ferrocarril y el desarrollo de la industria. Nuestro sistema financiero nunca dej\u00f3 de ser fr\u00e1gil y atrasado.<br \/>\nEn los momentos de bonanza nunca se han tomado medidas, que para eso el dinero corr\u00eda f\u00e1cil; en los momentos de crisis, ha habido que adoptar medidas de urgencia, expedientes extraordinarios, se han realizado actos aislados. Nuestros capitales siempre han estado unidos a la triada preindustrial de tierra (mayorazgo), consumo conspicuo de ostentaci\u00f3n (construcci\u00f3n de palacios, jardines, excesos en vestidos y comida y criados) y a la creaci\u00f3n de redes de poder cercanas a la monarqu\u00eda-corte. Esto sigue orientando un capital financiero altamente politizado, una banca ineficaz, atrasada organizativa y tecnol\u00f3gicamente durante d\u00e9cadas, poco vinculada con la industria y estrechamente ligada a los servicios y transportes. Llevamos siglos in extremis e in extremis seguimos. La banca privada espa\u00f1ola tuvo que enfrentar desde los a\u00f1os setenta una crisis econ\u00f3mica mundial, una transici\u00f3n pol\u00edtica incierta, una liberalizaci\u00f3n de las reglas del juego y la ruptura de las relaciones laborales del franquismo. Desde los a\u00f1os ochenta, hemos vivido otro largo per\u00edodo de crecimiento y optimismo en el que el pa\u00eds se ha dedicado a alicatar hasta el techo los portales de m\u00e1rmol (todo lo que se ve p\u00fablicamente) en lugar de aprovechar para arreglar las ca\u00f1er\u00edas y desarrollar capital humano, una econom\u00eda diversificada y competitiva y un sistema financiero moderno y s\u00f3lido. La liquidaci\u00f3n progresiva de la banca p\u00fablica, la limitaci\u00f3n de sus acciones y las fusiones y \u00f3rdagos de la gran banca privada de los noventa enriquecieron a muchos, pero no nos prepararon para la llegada del euro. En nuestros a\u00f1os de crecimiento se ha liberado suelo para el pr\u00f3ximo siglo para la construcci\u00f3n, se han depredado nuestras costas con un despiadado af\u00e1n de lucro y se ha hipotecado la vida de millones de personas que pensaron sacar ventajas del dinero f\u00e1cil y negro.<br \/>\nOtra crisis, ahora mundial, trasladada al panorama nacional en corruptelas pol\u00edticas, ineptitud, caos en la gesti\u00f3n, marasmo financiero y progresiva desindustrializaci\u00f3n que requiere de nuevo medidas dr\u00e1sticas y excepcionales. Tienen que venir de Europa a decirnos que llevamos 4 a\u00f1os de crisis y que hay que hacer reformas y saneamientos radicales en nuestro sistema financiero.<br \/>\nNo es nuestra esencia, ni nuestra espa\u00f1olidad, ni nuestra condena, ni nuestra naturaleza. Es la falta de voluntad y necesidad de quienes tienen el poder econ\u00f3mico y pol\u00edtico de negociar privilegios y beneficios a cambio de bienestar general, prosperidad, paz y orden social. Algo que ya pas\u00f3 en Inglaterra tras la Revoluci\u00f3n gloriosa y casi todos aquellos lugares donde una clase media desbanc\u00f3 al Antiguo R\u00e9gimen y cre\u00f3 una conciencia de bien p\u00fablico nacional. Seguimos esperando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No parece que a los espa\u00f1oles se nos ha dado bien esto de la banca y el fisco. 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