{"id":1053,"date":"2014-01-16T10:23:41","date_gmt":"2014-01-16T10:23:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiaudima.com\/?p=1053"},"modified":"2021-11-18T07:34:50","modified_gmt":"2021-11-18T07:34:50","slug":"viaje-al-siglo-i-por-cuanto-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/viaje-al-siglo-i-por-cuanto-tiempo\/","title":{"rendered":"Viaje al siglo I, \u00bfpor cu\u00e1nto tiempo?"},"content":{"rendered":"<p>\u00abIr a Pompeya es un viaje en el tiempo. En los postes de la carretera deber\u00eda poner: &#8216;Al siglo I, tantos kil\u00f3metros&#8217;. Porque, rodeada de ferrocarriles, l\u00edneas de tel\u00e9fono y &#8216;carabinieri&#8217;, es una ciudad de otra edad. En las losas de lava de sus calzadas hay un silencio antiguo, de pies descalzos de esclavo, de sandalias, de blancas togas de patricios. Es un regalo del tiempo; una ciudad empaquetada cuidadosamente en ceniza por el volc\u00e1n con destino a las generaciones futuras\u00bb.<br \/>\nCuando el diplom\u00e1tico y escritor <a href=\"http:\/\/hemeroteca.abc.es\/nav\/Navigate.exe\/hemeroteca\/madrid\/abc\/1944\/01\/20\/003.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Agust\u00edn Fox\u00e1<\/a> publicaba las palabras que anteceden, Pompeya hac\u00eda unos meses que hab\u00eda sobrevivido a los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial. Lo que no consigui\u00f3 el Vesubio, que quiso inmovilizar para siempre la ciudad bajo el imperio de Tito, es m\u00e1s que probable que lo logre la desidia. Quiz\u00e1 en unos a\u00f1os ya no sea posible el mismo viaje al siglo I.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-content\/uploads\/Pompeya.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-1056 size-full\" src=\"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-content\/uploads\/Pompeya.jpeg\" alt=\"Pompeya\" width=\"264\" height=\"191\" \/><\/a><br \/>\nEl 24 de agosto del a\u00f1o 79 d.C. la vida se detuvo para siempre en Pompeya. Al entrar en erupci\u00f3n el cercano Vesubio la lava aneg\u00f3 la ciudad. El futuro Carlos III, entonces monarca de N\u00e1poles, la excav\u00f3 dieciocho siglos despu\u00e9s. Desenterr\u00f3 as\u00ed una intacta urbe romana con sus calles, edificios y los cad\u00e1veres de sus infortunados moradores. Tan intacta como una eterna novia sin m\u00e1s arrugas que las adquiridas hasta el momento de su muerte. O eso parec\u00eda, hasta ahora. La <a href=\"http:\/\/cultura.elpais.com\/cultura\/2014\/01\/15\/actualidad\/1389818951_021328.html\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">prensa<\/a> italiana ha publicado c\u00f3mo los arque\u00f3logos llevaban alg\u00fan tiempo alertando de que en la construcci\u00f3n de un centro comercial situado a un kil\u00f3metro de Pompeya se estaban hallando vestigios de la \u00e9poca romana de un valor excepcional. Y los responsables pol\u00edticos, haciendo o\u00eddos sordos, permitieron el expolio de una posible Pompeya 2 de la que ya no subsisten sino recuerdos fotogr\u00e1ficos.<br \/>\n\u201cPompeya no era una gran ciudad como Alejandr\u00eda, Antioqu\u00eda, P\u00e9rgamo o \u00c9feso, y aunque tampoco pasaba totalmente desapercibida, lo cierto es que debe su gloria a la furia de un volc\u00e1n\u201d. Con estas palabras explica la historiadora <a href=\"http:\/\/www.hislibris.com\/pompeya-vida-muerte-y-resurreccion-de-la-ciudad-sepultada-por-el-vesubio-mirella-romero-recio\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\">Mirella Romero<\/a> la fama de una ciudad que, de haber desaparecido como las dem\u00e1s de su tiempo, no hubiera significado m\u00e1s que Tarraco (Tarragona) u otras muchas ciudades de origen romano. No obstante, la muerte que certific\u00f3 el Vesubio -tambi\u00e9n en la cercana Herculano- hibern\u00f3 para siempre un pedazo de vida cotidiana de la antigua Roma.<br \/>\nEn enero del a\u00f1o 62 d.C. un fuerte terremoto hab\u00eda sacudido Pompeya y las poblaciones vecinas. De \u00e9ste informan T\u00e1cito y S\u00e9neca, quien da cuenta de las m\u00faltiples destrucciones de estatuas y edificios. Ner\u00f3n, quiz\u00e1 por estar casado con la pompeyana Popea, acort\u00f3 el castigo impuesto a la colonia por causa de los disturbios anteriores. No parece, sin embargo, que sufragara una reconstrucci\u00f3n que recay\u00f3 sin duda en el peculio de los particulares. Al entrar en erupci\u00f3n el Vesubio se estaban restaurando la mayor parte de los edificios y templos de la ciudad.<br \/>\nPlinio el Joven, escritor y futuro c\u00f3nsul de Roma, fue el \u00fanico superviviente que leg\u00f3, en su calidad de testigo, un relato de la furia del volc\u00e1n. Este joven de diecisiete a\u00f1os remiti\u00f3 dos cartas al historiador Cornelio T\u00e1cito para dar cuenta de la tragedia que le hab\u00eda arrebatado a su t\u00edo y padre adoptivo Plinio el Viejo. El prop\u00f3sito de la primera de las misivas, confesaba su autor, era el de que se reconociese a aqu\u00e9l la \u201cgloria inmortal\u201d que su obra literaria y el hero\u00edsmo de sus \u00faltimas horas merec\u00edan. Autor de una enciclop\u00e9dica <em>Historia Natural<\/em>, Plinio el Viejo comandaba por entonces la flota romana del Tirreno.<br \/>\nVolviendo a Fox\u00e1, la chatarra de nuestros autom\u00f3viles o de nuestros centros comerciales figurar\u00e1n en los museos del hombre futuro, \u00ablejana y tosca, como un hacha de s\u00edlex\u00bb superviviente a los zafiros de la Historia. Y se habr\u00e1 apagado el lamento de los arque\u00f3logos reverdeciendo la amarga confesi\u00f3n de Ovidio: \u00abBarbarus hic ego sum quia non intelligor illis\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abIr a Pompeya es un viaje en el tiempo. En los postes de la carretera deber\u00eda poner: &#8216;Al siglo I, tantos kil\u00f3metros&#8217;. Porque, rodeada de ferrocarriles, l\u00edneas de tel\u00e9fono y &#8216;carabinieri&#8217;, es una ciudad de otra edad. 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