{"id":1044,"date":"2013-12-12T12:55:16","date_gmt":"2013-12-12T12:55:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.historiaudima.com\/?p=1044"},"modified":"2021-11-18T07:34:50","modified_gmt":"2021-11-18T07:34:50","slug":"mandela-las-heridas-que-cerrara-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/mandela-las-heridas-que-cerrara-la-historia\/","title":{"rendered":"Mandela: las heridas que cerrar\u00e1 la historia"},"content":{"rendered":"<p>El pasado d\u00eda 5 de diciembre mor\u00eda Nelson Mandela en Johannesburgo. Tal vez Mandela haya sido uno de los l\u00edderes mundiales m\u00e1s aclamados en vida y con un mayor n\u00famero de premios internacionales en reconocimiento a su labor a favor de los derechos humanos, la convivencia y la lucha contra la tiran\u00eda.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, la vida de Mandela es el reflejo tambi\u00e9n de la evoluci\u00f3n del proceso postcolonizador. Una parte de la historia de \u00c1frica desde 1918, a\u00f1o de nacimiento de Mandela, hasta nuestros d\u00edas, es la de la opresi\u00f3n, la lenta descolonizaci\u00f3n, la creaci\u00f3n de estados artificiales que provocan luchas \u00e9tnicas, la de la autoafirmaci\u00f3n de la identidad africana, la de la lucha y la conciliaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco antes del nacimiento de Mandela, en 1910, nac\u00eda la Uni\u00f3n Sudafricana tras unas largas negociaciones con Gran Breta\u00f1a. La primera guerra de los B\u00f3ers (t\u00e9rmino afrik\u00e1ner que hace referencia a los granjeros holandeses que se asentaron en la zona) de 1880-1881 se hab\u00eda cerrado en falso ante las reivindicaciones del Estado del Transvaal y del Estado Libre de Orange de permanecer como rep\u00fablicas independientes de la Corona Brit\u00e1nica. Aunque manten\u00edan un grado de autonom\u00eda notable, en 1899, despu\u00e9s de una d\u00e9cada de lucha pol\u00edtica con la Colonia Brit\u00e1nica del Cabo, las tensiones volvieron a desembocar en lo que se conoce como la segunda guerra B\u00f3er, que durar\u00eda hasta 1902 y que provocar\u00eda unas grandes p\u00e9rdidas humanas por ambos bandos, colonos holandeses y tropas brit\u00e1nicas, adem\u00e1s de la poblaci\u00f3n civil negra.<\/p>\n<p>Lo que en principio iba a ser un enfrentamiento solo entre blancos acab\u00f3 siendo una guerra en todo el territorio. Posteriormente, el descubrimiento y explotaci\u00f3n de los yacimientos de oro y diamantes crearon unas tensiones muy dif\u00edciles de gestionar entre las compa\u00f1\u00edas explotadoras brit\u00e1nicas, los granjeros nacionalistas de origen holand\u00e9s y la poblaci\u00f3n nativa negra. La respuesta de la poblaci\u00f3n negra a las pol\u00edticas del gobierno blanco de la Uni\u00f3n Sudafricana fue la creaci\u00f3n, en 1912, del South African Native National Congress (Congreso Nacional Nativo Sudafricano), como instrumento de reivindicaci\u00f3n de la identidad y los derechos de los nativos negros. Rebautizado en 1923 como African National Congress (Congreso Nacional Africano), el movimiento nativo negro se hizo cada vez m\u00e1s presente en la vida p\u00fablica del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cuando Mandela era un joven apenas reci\u00e9n licenciado que comenzaba a sobresalir en el ANC, los afrik\u00e1ners iban tomando el control de la pol\u00edtica sudafricana, distanci\u00e1ndose de la gesti\u00f3n m\u00e1s liberal de los brit\u00e1nicos, y que culminar\u00eda en la instauraci\u00f3n de lo que denominaron pol\u00edtica de separaci\u00f3n de blancos y negros o \u00abapartheid\u00bb en 1948.<\/p>\n<p>Tras un refer\u00e9ndum celebrado solo entre la poblaci\u00f3n blanca en 1961, Sud\u00e1frica se retir\u00f3 de la Commonwealth, separ\u00e1ndose definitivamente de la zona de influencia brit\u00e1nica, y proclam\u00f3 la rep\u00fablica. Mandela, en aquel entonces, ya era un reconocido militante del movimiento africanista dedicado a organizar la resistencia armada del ANC y a abrir sus contactos con potencias extranjeras, lo que le llevar\u00eda a ser detenido y juzgado como terrorista en 1962.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed, la biograf\u00eda de Mandela y la historia de Sud\u00e1frica corren paralelas. Mientras que el ACN fuerza un di\u00e1logo con un gobierno blanco cada vez m\u00e1s acosado por la presi\u00f3n internacional y por la protesta dentro de sus fronteras, Mandela convierte su cautiverio en un momento de aprendizaje, tanto pol\u00edtico como personal. Aprende la lengua afrik\u00e1ner y se empapa de la cultura de sus carceleros. Ese conocimiento lo usar\u00e1 tanto para tender puentes de di\u00e1logo como para saber mantener sus posiciones pol\u00edticas hablando de igual a igual. Sin embargo, Mandela ya empezaba a convertirse en el mito, en una referencia internacional y en un s\u00edmbolo de la lucha por los derechos raciales.<\/p>\n<p>En 1990, Mandela es liberado de la c\u00e1rcel en un clima insoportable para el gobierno racista, que se ve forzado a iniciar un r\u00e1pido proceso de transici\u00f3n. En las elecciones de 1994, las primeras en las que se permite el voto negro, Mandela es elegido presidente.<\/p>\n<p>Los historiadores tendr\u00e1n que ver ahora cu\u00e1l ha sido el verdadero legado de Mandela para todo el continente, no solo para Sud\u00e1frica. Habr\u00e1 que analizar si su modelo de transici\u00f3n y convivencia ha sido la soluci\u00f3n para este tipo de conflictos de origen remotamente postcolonial o solo una salida de compromiso ante unas circunstancias hist\u00f3ricas peculiares. Habr\u00e1 que estudiar, en definitiva, si la Sud\u00e1frica hu\u00e9rfana de Madiba, como era conocido, crece con la suficiente madurez democr\u00e1tica como para ver cumplido el sue\u00f1o que un d\u00eda tuvo Mandela de que \u00c1frica ser\u00e1 de todos aquellos que viven en ella, independientemente de su origen o su color, en igualdad de condiciones.<\/p>\n<p>Tras la segunda guerra b\u00f3er, los nativos negros que hasta ese momento se hab\u00edan visto recompensados por los brit\u00e1nicos con tierras de cultivo las vieron arrebatadas por el gobierno afrik\u00e1ner que surgi\u00f3 del conflicto. En la Sud\u00e1frica contempor\u00e1nea, la tensi\u00f3n crece porque la mayor parte de la tierra y las explotaciones mineras a\u00fan est\u00e1 en manos de los blancos, lo que aumenta las diferencias sociales como en ning\u00fan otro pa\u00eds con ese grado de desarrollo, factor que puede hacer tambalear a su fr\u00e1gil r\u00e9gimen democr\u00e1tico. Las reformas est\u00e1n en marcha, pero se abren camino a duras penas, en medio de una sociedad con una alta tasa de criminalidad e inseguridad ciudadana.<\/p>\n<p>La historia de Sud\u00e1frica nos ense\u00f1a c\u00f3mo los dirigentes de los pueblos pueden ir decidiendo sus destinos sin contar con ellos pero a costa de su sufrimiento. Sud\u00e1frica es una naci\u00f3n con muchas heridas abiertas por su pasado, no solo por los conflictos entre blancos y negros, mestizos y asi\u00e1ticos, sino tambi\u00e9n entre la herencia cultural holandesa y brit\u00e1nica. Mandela ha representado la contestaci\u00f3n y la rebeld\u00eda a ese estado de cosas, tras aprender en sus propias carnes los l\u00edmites de la violencia y la necesidad de la paz.<\/p>\n<p>El gesto de Nelson Mandela de abandonar el poder a los pocos a\u00f1os de ser elegido (1999), el impulso de una Comisi\u00f3n para hacer posible la reconciliaci\u00f3n (1995) y una pol\u00edtica de paz y perd\u00f3n, le hacen aparecer a los ojos de la Historia como un ejemplo digno de ser imitado y ser\u00eda deseable que esto se mantuviera as\u00ed, como una nueva manera de entender el gobierno de las naciones africanas. Solo la historia nos dir\u00e1 si las heridas del odio y el rencor pudieron ser finalmente curadas por la altura de miras de un pueblo orgulloso de haber alcanzado la libertad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El pasado d\u00eda 5 de diciembre mor\u00eda Nelson Mandela en Johannesburgo. Tal vez Mandela haya sido uno de los l\u00edderes mundiales m\u00e1s aclamados en vida y con un mayor n\u00famero de premios internacionales en reconocimiento a su labor a favor de los derechos humanos, la convivencia y la lucha contra la tiran\u00eda. En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1331,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1331"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1044"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1045,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1044\/revisions\/1045"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1044"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1044"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.udima.es\/historia\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1044"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}